Capítulo 13

2317 Palabras
AMBER Se que en estos 6 meses me he preparado para situaciones como esta, pero, carajo, que la adrenalina que ahora corre por mis venas, mezclada con la preocupación de que a Pepe le pueda estar pasando algo terrible, me tiene con los nervios a flor de piel, siento que si me hablan saltaré como un gato asustado. -Bien, escúchenme, los necesito concentrados, no quiero distracciones, Amber. Se que aunque has estado preparándote para esto, las primeras veces siempre son una mierda, necesito que te enfoques lo más que puedas, usa un mantra si te da la gana, pero no pierdas el foco, la prioridad es sacarlos de ahí, después nos preocupamos por su estado, Capito? -Capito… -Perfecto, ahora, Dante necesito que sea un entrada limpia, que no se lo esperen, pero que al vernos a nosotras dos primero se confíen y cometan un error. Se que nos subestiman, por eso entraremos primero. -Pero Rebecca, es muy arriesgado, ¿cómo harás si hay más hombre adentro? -Por eso ustedes entraran por la otra entrada, tenemos que hacerlo de forma simultánea, pero que ellos pongan atención hacia nosotras. -Llegamos. Veo cómo se despliega todo un operativo como en una película y yo solo puedo pensar en cómo estará, así que cómo me lo recomendó Rebecca empecé a concentrarme en un mantra que repetí sin parar mientras veíamos cómo iban derribando todos los obstáculos y nosotras íbamos avanzando hasta la entrada, Rebecca derribó a uno de la puerta y yo como pude derribé al otro, estaba permitiendo que la adrenalina se apoderara de mi cuerpo, dejando a un lado el miedo por el momento. Entramos y se veía todo oscuro, solo había una luz al centro donde se podía ver que estaban dos personas pero no se distinguía quienes, el lugar era muy grande, quise correr pero Rebecca me retuvo y me hizo señas que estuviera alerta y con nuestras armas apuntando al frente fuimos caminando con cautela. Retuve el aire en mis pulmones por un momento y fui dejándolo ir de apoco, calmando mis pulsaciones, tal cómo me explicó Darío, y mientras caminábamos podíamos divisar las siluetas de nuestros hombres atados de manos golpeados y llenos de sangre pero despiertos, con unas expresiones indescifrables en el rostro, unas que sé, aprendieron a usar para sobrevivir en esta vida de mierda que les tocó vivir como hijos de la mafia. Porque es cierto que todo en la vida son decisiones, incluso yo decidí esta vida para estar al lado del hombre que amo, pero también hay elecciones tomadas a la fuerza por las circunstancia y eso fue los que los obligó tanto a Rebecca como a Giancarlo y a Pepe, son hijos de la mafia, crecieron rodeados de este mundo, entrenados desde pequeños que lo último que deben mostrar frente al enemigo es emoción alguna, porque mostrar dolor es darle al otro lo que quiere y es lo que te hace llegar a pedir la muerte, por eso no mostrar emoción te hace sobrevivir, aunque por dentro te estes muriendo de dolor. -Vamos Barese, no creerás que pienso que los dejaste solos aquí, sé que me subestimas pero no creo que pienses que soy tan estúpida para creer que están aquí sin vigilancia sobre todo luego del alboroto que escuchaste hace solo algunos segundos. Oímos su voz mas no lo vemos. -Pero si lo suficientemente estúpida para entrar sola con esta otra princesita que apenas si sabe en qué cueva del lobo se metió. Luego todo pasa en un segundo cuando veo a Rebecca reaccionar disparar a mi espalda mientras yo lo hago a la suya, sacamos ambas la segunda pistola y comenzamos a disparar a todo lo que se mueve evitando el centro de la sala. De repente escuchamos un grito de alto al fuego. Dejamos de disparar pero no bajamos nuestras armas. -Debo admitir que son bastaste buenas, considerando que son mujeres. -Barese, hasta que das la cara, ¿Tienes idea de lo que te haré por hacer sangrar a mi esposo? -Y ¿Qué me harás? -Tú crees que el demonio de la mafia no me enseñó todo lo que sabe, sin contar que yo también le pongo mi toque. -Oh yo sé lo que te pudo enseñar el demonio de la mafia, a matar a la gente por la espalda. -Giancarlo puede ser un hijo de puta pero nunca a sido un cobarde, él mata de frente y lo que hizo tu sobrino merecía la muerte y más, no puedes traicionar a tus aliados y esperar salir ileso. -Él no traicionó a nadie, estaba negociando su parte. -¿Eso fue lo que te dijo Calabrese?, eres un imbécil Barese, Tony nos estaba robando al igual que hicieron ustedes con mis camiones y lo hizo bajo órdenes de Calabrese. -¿Y por qué no mataste a Calabrese? -Porque en ese momento no tenia pruebas pero ahora sí. Todo quedo en silencio y se empezaron a escuchar los ecos de unos paso y a medida que se acercaba a la luz veíamos cómo la silueta de Calabrese se hacía presente. Junto con sus pasos se empezó a escuchar unos aplausos pausado y secos. -Bien princesita, bien, hiciste muy bien tu trabajo. -Siempre hago bien mi trabajo. -¿Y porque permitiste que se acercara tanto a ti, si sabias que era quien había orquestado toda esta mierda? -Barese, parece que olvidas el principio elemental de la guerra, ten a tus aliados cerca y a tu enemigos aún más. Necesitaba tiempo para reunir las pruebas y como muchos imbéciles como ustedes, que me subestiman por ser mujer, no se lo esperó venir, cuando se dio cuenta ya era muy tarde, por eso montó todo este circo, y así como usó a tu querido sobrino, te usó a ti. -¡MALEDETTO BASTARDO! Se escuchó un disparo proveniente de Calabrese y vimos como Barese cae al piso derramando sangre como un rio. -¿De verdad crees que saldrás vivo de aquí? Voy a aplastarte como un gusano y no solo yo, muchos de mis aliados están esperando su turno para volverte mierda. -¿Si? ¿Tú y cuantos más?, porque solo veo a tu nueva mascota. -Mas respeto ella es mi mano izquierda, mi ejecutora y no sabes lo mucho que va a disfrutar despellejarte vivo por hacer sangras a su querido Pepe. -¿Ella? sobre todo, yo mismo la entrene y sé que es solo una niña llorona. -Viste lo que ella y yo queríamos que vieras, el verdadero entrenamiento lo tuvo a tus espalda y ella ahora es mi Ángel ejecutor y vinimos a salvar lo que nos pertenece. Y sin que se lo esperara yo le derribe el arma hiriendo su manos y mientras Rebecca daba la señal para que todos nuestros hombre entraran en estampida para acabar con este puto circo de una vez, la cara de pánico de Carmelo era un poema para mí y mientras era tomado por los nuestro para llevarlo al famoso galpón de tortura yo guardaba mis arma y fui directamente a ver a Pepe. -Pepe por Dios, mira como estas. -Amor tranquila estoy bien, estoy vivo y es gracias a ustedes, me salvaste otra vez, te debo la vida. -Sabes que no podría vivir sin ti. Entonces llegaron más hombre a ayudarnos a desatarlos y veo que Rebecca está desesperada ya que Giancarlo se desmayó antes de que ella llegara hasta a él. -¿Qué le paso? -Calabrese se ensañó con él, y ha perdido mucha sangre, la verdad me sorprende que haya durado tanto. -MUOVETEVI. SI SE MUERE USTEDES RESPONDERAN, DANTE LLAMA A GIORGIO DILE QUE TENGA TODO LISTO PARA CIRUGIA Y TRANSFUCIÓN DE SANGRE YAAAAA. Nos movimos rápido, en unos segundo ya estábamos en unas ambulancias que no se de dónde carajo salieron, dirección al hospital más cercano. -Carajo ¿en qué momento ella coordinó toda esta vaina? -Rebecca al saber que nos estaban torturando seguramente coordinó con Giorgio la parte de la asistencia. Ella es la capo por una razón y es que a ella no se le escapa nada. -Dios, la admiro de verdad, no imagino todo lo que tuvo que pasar para llegar a donde está. Espero algún día ser la mitad de la mujer que es. -Ya lo eres, si te tiene a su lado y confía en ti, sabe que eres como ella, una mujer fuerte y decidida, capaz de hacer lo que sea necesario para cuidar de los suyos, y eso vio ella hoy, y yo también lo vi, eres mi Diosa, eres mi ángel. Y me tomó de la cintura y me besó, ¡DIOS! Tenía tantas ganas de besarlo desde que lo vi, pero no me atrevía porque no sabía que tan herido estaba. -Te amo Amber, se que no te lo había dicho antes pero te amo, y doy gracias a Dios porque te puso en mi camino, me salvaste en más de una forma que no tienes ni idea. Mis ojos se cristalizaron porque es cierto, nunca me lo había dicho, de hecho ya estaba comenzando a pensar que no sentía lo mismo que yo aunque con sus acciones me demostraba cuanto me amaba, hasta que no lo escuché ahora de sus labios no lo creía. -También te amo Pepe, con mi vida. Y daría lo que fuera para salvarte una y otra vez. Y nos volvimos a besar bajo la atenta mirada de quienes iban con nosotros en la ambulancia pero me importaba una mierda, porque el amor de mi vida me dijo que me amaba y yo solo podía pensar en devorármelo entero. REBECCA Verlo así desmayado me recordó a aquella vez que estuvo en coma por una semana porque no había soportado el dolor de verme con otro, ¡DIOS! Esa semana fue una completa tortura no solo porque me sentía culpable, tenía terror de perderlo, desde entonces lo amaba aunque no lo aceptara, es que ¡CAZZO! No puede dejarme sola, juro que si se muere yo misma bajo al infierno y lo traigo de regreso. -Apúrense carajo, ¿por qué van tan lento? -Capo vamos al máximo que da la ambulancia, ya estamos llegando. Y era cierto, llegamos unos segundos después y ya Giorgio nos esperaba, nos movimos rápido, a Gian lo metieron a cirugía y a mí me llevaron para sacar la sangre para transfusión. De repente la adrenalina, la tensión y el estrés hicieron mella en mí y caí en un sueño profundo, que aunque me negaba mi cuerpo se negó a seguir despierto. *************************************** Comencé a moverme porque la luz me molestaba, abrí mis ojos poco a poco y pude ver a Amber y a Pepe sentados cerca de mi cama. -Ciao Belleza, ¿cómo te sientes? -Bien, ¿cuánto dormí? -Unas 8 horas. -Carajo. ¿Y Gian? -Ya salió de cirugía, está en recuperación, aun no desperta pero Giorgio dijo que se iba a poner bien. -¿Qué le hicieron? -Le cocieron la herida que Carmelo le hizo aun costado que fue donde perdió más sangre, le operaron la nariz partido, le inmovilizaron la muñeca izquierda ya que tratando de zafarse de las cuerda se la dislocó, pero tiene un par de costillas rotas y para eso solo exigió reposo, le hicieron la transfusión de sangre porque había perdido demasiado y tratando de aguantar hasta que llegaras, forzó su cuerpo al máximo así que a Giorgio no le quedo de otra que inducirlo a un coma por unas 24 horas para que se recupere. Así que no te apures que aún le faltan unas cuantas horas para que despierte. -Carmelo me las va a pagar, ¿Dónde está ahora? -Esta en el galpón listo para cuando decidas ir. -Denle el trato preferencial. -Así se hará capo. -Y ¿Tu?, ¿Cómo estás? -Estoy bien, Pepe y yo descansamos en una habitación que nos facilitó el hospital porque no quisimos dejarlos, pero tranquila estoy bien. -Ayer demostrarte ser una digna ángel de la mafia, no lo olvides y de ahora en adelante eres mi mano izquierda. Eres la responsable de cubrirme la espalda y yo cubriré la tuya. Le extiendo la mano y ella me sorprende abrazándome. -Gracias, no sabes lo que significa para mí que una mujer como tú me crea digna de pertenecer a tu familia, te juro que jamás voy a defraudarte. Tienes toda mi admiración y mi respeto. Sus palabra me llegaron al corazón, es difícil tener a alguien como ella a mi lado cuando este mundo es mayormente de hombres, no sabía cuanta falta me hacía tenerla a ella a mi lado hasta este momento y le doy gracias a Dios por ponerla en nuestro camino, no solo por salvar a Pepe sino porque ahora se que tengo una amiga, una hermana en quien confiar en este mundo de mierda en donde tengo siempre que mirar mis espalda por ser quien soy. -Gracias a ti por elegir estar aquí, muchos de nosotros no tuvimos opción pero tu sí, y el que hayas elegido estar aquí para mi es un valor incalculable, así que gracias por elegir esta vida que estoy segura no es la que soñaste precisamente. Luego del momento cursi del día, nos pusimos a hablar de otras cosas, cómo que Dante había encontrado el camión con nuestra droga, estaba recopilando las armas, los niños estaban bien pero desesperados por ver a sus padres y que mientras estábamos, Daniele junto con mi padre estaban encargándose de los negocio y de preparar la reunión para decidir el destino de Calabrese, ya que Barese estaba muerto y no podíamos hacer nada con eso, Carmelo recibiría su castigo por lo que hizo no solo a mí, sino a muchos otros que quiso joder pero al final no pudo. Las cartas ya estaba echadas y su destino estaba ya escrito.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR