Capítulo 37 SOFIA Max y yo regresamos al Paraíso al día siguiente y todo el camino, me fui sintiendo mal como si algo muy malo fuera a pasar. No quería ni pensar en que Max fuera a matar a Susan o algo parecido. Aunque ella no se había portado para nada bien conmigo, nunca le he deseado la muerte a nadie y sentía mucho miedo de lo que Max fuera a hacer, fue tanto que, apenas pusimos un pie en El Paraíso una sensación de miedo, se apoderó de mí tanto que abracé a Max como rogándole en silencio que no la fuera a matar. De tanto miedo que sentía, no podía casi ni hablar. —Patrón, siento interrumpir—dijo Jerry a Max—bienvenidos de vuelta al Paraíso. —Muchas gracias, Jerry—respondió Max—no interrumpes. Ahora dime ¿Susan está en su recámara? —No, Susan no está y como le he dicho el día de a

