36

1535 Palabras

-Quiero el rosa. -Dije mirando los tres vestidos. -Esa es mi chica. -Celebró Axel en un tono alegre. Yo no pude evitar sonreír. –Estamos en serios problemas. -le advertí mientras caminábamos hacia la tienda. -Si ya estamos en problemas que valga la pena. -dijo Axel sonriente. Al entrar a la tienda caminé directamente hacia el área de vestidos, busqué el rosa en mi talla y lo tomé. -Listo, vámonos. -Pedí mostrándoselo. -¿Segura que no quieres nada más?-Me preguntó. Yo le sonreí. -No, nos meteremos en problemas. -Sí, mira cómo me da miedo la regañada que nos pondrán por teléfono, o peor aún, por un mensaje de texto ¡oh peor! ¡un email! -Se quejaba con sarcasmo. Él tenía razón, Samuel estaba en Londres, no nos podría castigar. -Tienes razón. -le dije sonriendo. -Usted diga que desea

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR