Cuando estuvo listo me sumergí en la bañera y creo que me quede dormida, desperté de sobresalto cuando escuche la puerta del baño abrirse, pensé que era Thomas pero cuando abrí mis ojos me lleve una gran sorpresa al darme cuenta que era AXEL KING, era sigiloso y caminaba entre la sobras como una pantera que acecha a su presa, ¿Qué carajos hace el aquí?, creo que no se dio cuenta cuando desperté ya que solo se apoyo en la pared del baño con las manos cruzadas en su pecho, su respiración subía y bajaba mientras observaba mi jabonoso cuerpo, y yo temblaba como gelatina bajo la intensidad de su mirada, nunca había sentido tanto la necesidad de ser tocada.
Ámbar-lo escuche llamar es la oscuridad, su voz era casi un susurro, pero mantenía su fuerza, -Ámbar, sé que estás despierta
Joder, se dio cuenta, que haces aqui- le pregunte mientras cubría con la espuma del jabón mi partes nobles, el no respondió solo siguió con sus ojos el camino de mis manos hacia pecho mientras los cubría
-que quieres-insistí.
-quiero hacerte mía Ambar, quiero tocar tu suavidad
-pero que coños dices, soy la novia de tu hermano ¿Qué te pasa, tienes algún tipo de fetiche con tus cuñadas?
-tu y yo sabemos perfectamente que nada de eso es cierto
- ¿Que no eres un fetichista?- pregunte con descaro
- no te hagas la graciosa linda, sabes muy bien que tú no eres más que una amiga para Thomas.
Mis ojos se abrieron en par, ¿Cómo se enteró? ¿Le habrá dicho algo Thomas?
-A juzgar por tu expresión, podría decirse que te pille por sorpresa
-¿Quién te dijo, cómo te enteraste?
- No hay nada de Thomas que yo no sepa linda- respondió mientras se acercaba aún más a la bañera, cuando llego al borde se agachó y acercó su rostro al mío, su proximidad me puso nerviosa y fogosa.
-Axel, creo que estás invadiendo mi espacio personal- no pude reconocer mi voz, fue casi como un susurro cargado de súplica.
-Invadire mucho más que eso-dijo con voz ronca y cargada de lujuria, la luz de luna que se filtraba por la ventana me permitió ver su mirada, y confirme que al igual que yo, él estaba excitado.
-levántate, quiero verte-me ordeno
-creo que no deberíamos hacer esto
-no me rechaces cuando sabes muy bien que deseas esto tanto como yo.
Me quede estática, pero mi cabeza era todo un torbellino de emociones, no sabía que hacer jamás pensé que un hombre podría provocarme tantas emociones
-no lo pienses tanto y acéptame- lo dijo mientras metía la mano en el agua para tocar mi piel mojada.
Aunque el agua ya estaba fría mí cuerpo sitio la calidez de su tacto, fue como si una descarga eléctrica bajara por mi columna vertebral.
-tu cuerpo me desea Ámbar y no lo puedes negar, mira cómo reacciona con mi tacto- dijo mientras mordía el lóbulo de mi oreja.
Gemí cuando escuche su voz, cuando su legua recorrió mi cuello, estoy perdida lo estuve desde el momento que lo vi, quise que me tocara así que no me resisti al cuerpo lo que pida ¿cierto? Y ahora mismo estaba pidiendo la carne de ese sensual hombre, así que me levante sin pudor alguno, él se quedó viéndome, sus ojos se oscurecieron mientras observaba como le ofrecía mi cuerpo para que lo hiciera suyo
-eres una obra de arte perfecta- sus palabras hicieron que mis mojados pezones se pusieran duros como una roca, se acercó y atrapo mi boca su aliento sabia a menta fresca y el calor de su lengua envuelta en la mía hicieron que mi sexo palpitara, con su mano derecha masajeaba mis pechos, luego paso su mano por mi trasero y me alzo, mis piernas reaccionaron de manera automática enrollándose en su cintura, con brusquedad y sin previo avisa me tumbo en la cama, mis piernas abiertas le dieron una visión perfecta de mi sexo, con una sonrisa seductora en su rostro se agacho y metió sus dedos en mi v****a mi cuerpo se arqueo para recibir su tacto, estaba jadeante y excitada
-oh cariño, estás tan húmeda, quiero que desde hoy estés así de dispuesta solo para mí.
Un débil gemido sale por mi boca y comienzo a mover mi cuerpo para sentir aún más su tacto, mi cuerpo entero casi explota cuando sustituyo sus dedos con su lengua, tomo mi v****a con su boca y absorbió con ferocidad cada gota de mi néctar.
-por favor Axel- suplique cuando comenzó a mover mi c******s con su dedo mientras metía y sacaba su cálida lengua en mi cavidad.
-no cariño, aun no debo lubricarte aún más- su tortura duro unos minutos más, hasta que rápidamente y con agilidad se quitó la camisa y desabrocho sus pantalones, mis instintos más oscuros se despertaron al ver su tonificado cuerpo jadeante, así que sin vergüenza alguna y camine sobre la cama y le baje el pantalón, solté un gemido cuando vi su virilidad, oh por Dios era tan grande, tan duro, no cabe duda que cada parte de su cuerpo es perfecto y musculoso, rápidamente tomo mis manos me arrojo nuevamente en la cama posicionándose entre mis piernas.
-como sé que no tienes sexo con ningún hombre desde hace cuatro años, comenzare despacio- susurro a mi oído, así que empujo suavemente mientras mi cuerpo se acostumbraba a el
-oh cariño estas tan cerrada, eres tan suave- dijo mientras aumentaba el ritmo de sus embestidas, sus movimientos eran como una danza dentro de mi, era salvaje, desmedido, entraba una y otra vez.
-¿te gusta?- pregunto entre jadeos
-sí, sí, me gusta, más quiero más- suplique, envolvió su lengua con la mía y sus embestidas se volvieron más feroces, era voraz y yo parecía insaciable
-creo que voy a explotar-le dije entre gemidos
Sus caderas se movieron más rápido, en respuesta a mis súplicas
-¡AXELI... Grité su nombre cuando no pude más, subí al cielo y toque las estrellas esta noche con este hombre, el solo necesito dos embestidas más para vaciarse en mí, mientras su cuerpo al igual que el mío convulsionaba de placer.
Cuando terminó, se levantó de la cama, subió sus pantalones y se fue sin decirme nada.