Capitulo 5

2426 Palabras
Me abandono mientras aún sollozaba de placer tuve que reaccionar un par de veces para comprender lo que había acabado de pasar, sin él me sentía vacía, sola, abandonada pero no utilizada porque yo también obtuve placer de él, todo era silencio ya no habían gemidos y el sonido que producia el choque de nuestros cuerpos se desvaneció en el aire, abrace mi cuerpo para sentirme más protegida y evite a toda costa llorar, sabla perfectamente que él no se iba a quedar conmigo, obviamente él no está enamorado de mi y al parecer solo buscaba en quien descargar sus ganas y la más cercana era yo, pero ¿Por qué se fue así, sin decir nada? ¿Tan mal abre estado? ¿Pero qué esperabas Ámbar, que se te arrodillara y te pidiera matrimonio? Como si eso alguna vez fuera a pasar, no puedo creer que subi al cielo con este hombre y baje al infierno en cuestión de minutos. No recuerdo cuando me quede dormida, ni mucho menos sabía que horas eran cuando desperté, estaba desnuda y sola en la cama, mi cuerpo aun olia a sexo, las sabanas de mi cama y mi cabello tenían su fragancia impregnada así que decidí tomar una ducha con toda la intención de quitarme el olor de ese maldito espécimen de encima, mi cuerpo agradeció el agua tibla de la ducha, me relaje y vi todo desde otra perspectiva, ya no estaba tan trágica como anoche aunque me abandono apenas termino, no cabe duda que fue un buen polvo, uno que de verdad después de cuatro años necesitaba con urgencia, yo también me lo quería coger de hecho cada vez que lo veía me devoraba con mi mirada, así que supongo que después de lo de anoche ya no quedare atarantada cuando lo vea, y ambos ganamos un poco. Luego de darme una ducha hidrate mi cuerpo con crema, puse bloqueador y me dispuse a vestirme, cuando escuche golpes provenientes de la puerta de mi habitación -¿Quién es? -soy yo cuñada, Abie- abri la puerta y la invite a pasar - Por Dios nena, no dormiste anoche?, te ves terrible- Indago Able con cara de preocupación -no, todo está bien-menti, en ese momento mis ojos vieron algo que había notado, maldito espécin había dejado su camisa en mi cuarto, mis intentos de disimular mi sorpresa fallaron ya que la curiosa de mi cuñada también vio la camisa azul de mangas cortas que estaba tirada en el suelo de mi habitación. -Vaya chica ya veo porque no dormiste- dijo había entre carcajadas- estabas haciendo travesuras con mi hermano anoche. Mi cara se enrojeció y rápidamente recogí la camisa por miedo a que Abie se diera cuenta que estaba de traviesa con el hermano equivocado. -en fin cuñada, vine a invitarte a una tarde de spa lejos de los chicos- comento mi cuñada mientras se sentaba en el borde de mi cama La verdad la idea de no verle la cara en toda la tarde al desgraciado de Axel King me parecía una idea muy atractiva, así que fui con ellas. La tarde en el spa fue muy gratificante, entre cotilleos y masajes que mi piel agradeció, Able estaba muy habladora y aproveche para preguntarles sobre dolores. -ah, Dolores es la novia de Axel, pero aqui entre nosotras tu eres mi cuñada favorita ella es como un grano en el trasero- respondió Abie mientras disfrutaba de un masaje de aceites naturales Así que el muy desgraciado tiene novia, que descarado es un fiel por muy mala que sea su novia le falto conmigo y eso me deja a mí en la segunda base el revolcón que tuvo cuando la novia no estaba. Cuando salíamos del spa revisé mi celular y tenía un par de llamadas perdidas y un mensaje de Thomas. Cariño saldremos hoy en la noche a bailar un poco, ponte algo bonito y sensual iré por ti a las 8 Te quiero Inverti el tiempo que me quedaba en arreglarme, quería verme hermosa y sensual, que él me viera y se volviera loco, con toda mi intención de verme sexy me puse un vestido corto de color dorado, ajustado al cuerpo, con tirantes y gran escote que resaltaba mis senos, hice ondas en mi cabello y maquille perfectamente mis ojos, cuando estuve satisfecha con mi maquillaje ropa y peinado me puse un par de zapatillas del mismo color del vestido las más alta que tenía y rocié un poco de perfume en mi piel. -Wuao cielo hoy estas muy hermosa- grito Thomas cuando me vio, tomo mi brazo y nos dirigimos a la limosina, en el parqueadero nos estaban esperando Axel y Abie King, ella se veía hermosa con un vestido rojo de escote y tacones negros, pero cuando lo vi a él lo único que evito que me callera era el brazo que Thomas tenia entrelazado con el mío, se veía tan sensual y rebelde con la chaqueta de cuero que llevaba, pero disfrute aún más ver su expresión cuando me vio repaso mi cuerpo de pies a cabeza y dejo escapar un silencioso suspiro, triunfante pase por su lado contoneando mis caderas de un lado al otro, debo confesar que provocar a este hombre se convirtió en mi nuevo deporte favorito, durante el viaje a la discoteca me la pase coqueteando con Thomas ya que al ser mi mejor amigo era muy fácil y natural para nosotros parecer una pareja frente a los demás, nos susurrábamos cosas al oído y reíamos entre nosotros mientras que Axel nos observaba, lo mire de reojo y parecía que iba a dislocar su mandibula de lo fuerte que apretaba. En la discoteca las cosas fueron aún más divertidas, coquetee con el barman cuando fue mi turno de pedir los mojitos y cuando llegue a la mesa no sé de donde salió mi idea de bailarle a Thomas mientras él estaba sentado, atrevida y sensual me acerque a su silla y comencé a mover mis caderas muy provocativa, Thomas aplaudía y reía pero su mellizo parecía que iba a morir de cólera, cuando terminó la canción Thomas jalo mi brazo y caí sentada en sus piernas -cielo creo que se te pasaron las copas- susurro Thomas a mi oído, sonreí y le bese el cuello sabía perfectamente lo incómodo que se sentía mi supuesto novio cuando teníamos este tipo de cercanía. -dejen algo a la imaginación tortolos- grito Abie en medio de la música- ven cuñadita vamos a bailar-y me condujo hacia la pista de baile, consciente de que Axel me seguía con su mirada comencé a bailar aún más provocativa hecho que llamó la atención de algunos hombres, yo estaba feliz y un poco entonada a causa de los mojitos y el tequila que había tomado, la cabeza me daba vueltas y yo las daba con ella, al finalizar la canción me dirigí al baño y el extraño espécimen lo hizo detrás de mí. -me puedes explicar que carajos estás haciendo- lo escuche decir muy cabreado, sus ojos estaban oscurecidos y parecía una bomba que podía estallar en cuestión de minutos -no tengo porque explicarte nada- le dije queriendo Imitar su mismo tono -viste como te miraban esos hombres, ya te diste cuenta que cada vez que te agachas meneando tus caderas se te ve el culo- grito - y tu quien eres para reclamarme eso, si mal te recuerdo soy la novia de tu hermano no la tuya, si quieres decirle a alguien que hacer toma el teléfono y llama a tu novia-me felicite mentalmente al ver su reacción. Con toda la intención de seguir con mi plan de ignorarlo me dirigí al espejo y me incline en lo lavamanos para pintarme los labios, di un salto cuando sentí su mano tocando debajo de mi vestido la cara interna de mis muslos segura que no soy nadie Ámbar- me dijo al oído con voz ronca y seductora, metió sus manos entre mis bragas y toco mi sexo, masajeo mi clítoris mientras besaba mi cuello: -oh, nena ya estás lista para mi. Gemi al sentir su tacto y al escuchar su voz cargada de deseo -inclinate más-ordeno, mi cuerpo reacciono a su orden traicionando todo tipo de planes que con anterioridad hubiere hecho, Axel desato su pantalon con una mano, mientras que la otra hacia su trabajo en mi v****a, separo mis piernas y subió mi vestido hasta la cintura yo estaba jadeante y mi sexo palpitaba a la su espera, bajo mis bragas y entro en mi invadió todo mi ser, con embestidas salvajes y fuertes, una y otra vez -eres tan estrecha, tan apretada nena- dijo mientras me penetraba- di que eres mía ámbar- ordeno, mientras suavizaba el ritmo de sus embestidas, era una tortura -DILO- exigió nuevamente, haciendo presión y metiendo todo su pene dentro de mí -soy tuya Axel-respondí cuando me volvi loca de excitación -esa es mi chica-dijo mientras sacudía sus últimas gotas de semen dentro de mi Cuando terminó subió mis bragas y bajo mi vestido me dio un beso en la frente -saldré primero cariño- dijo mientras organizaba su ropa nuevamente, cuando terminó se fue, esta vez agradecí la soledad para pensar mi cabeza era un desorden, tenía muchas emociones estaba confundida, decepcionada y satisfecha ¿acaso es posible sentir todo eso al mismo tiempo?, este hombre había llegado a mi vida para robar la paz que tuve durante cuatro años, no sabía que esperar con él, ayer me abandonó y hoy parecía celoso tanto que reclamo mi cuerpo haciéndome decir que soy suya mientras me cogia en un baño público, cuando salgo del baño busco a Thomas, me sorprendí mucho cuando lo vi de coqueto con un guapo moreno cerca de la barra, por Dios como había tardado tanto en darme cuenta que era gay si se le nota a leguas, lo saludo con la mano y me acerco a él para susurrarme al oído -cielo lo siento pero podrías irte con mis hermanos, diles que me encontré con un amigo y que quiero charlar un poco- lo mire un poco despectiva ante su petición a lo que él respondió con un puchero-por favor Ámbar ayúdame -no ruegues pareces una gatita en celo. -y es que lo soy- me respondió con un guiño, tal parece que el alcohol ya se le subió a la cabeza Está bien Thomas, buscaré a Abie cuidate- me despedí con un beso en su mejilla y saludé con la mano al apuesto moreno que estaba detrás de él. Cuando llegue a la mesa solo estaba el sensual espécimen conque acaba de tener sexo salvaje en los lavados del baño -Dónde está Abie- le pregunte casi gritando para que me escuchara -Se fue al hotel ¿y Thomas? -Está ocupado, me dijo que regresara con Abie al hotel -Pero ella no está así que tu única opción es irte conmigo- respondió con una sonrisa de triunfo en su cara, su sonrisa es lo más hermoso que mis ojos han visto, es aún más picara y coqueta que la de Thomas no puedo creer que cada rasgo de este hombre lo haga ver tan deseable, tan atractivo, tan perfecto, salimos de la disco y abrió la puerta de la limosina para que yo entrara (que hombre tan caballeroso), me deslice por el asiento y luego lo hizo el, nada nos separaba y la limosina nos brindaba privacidad, nuestras miradas lo decían todo y nuestra respiración comenzaba acelerarse la tensión s****l que se sentia era palpable, pero esta vez sería yo quien lo cogiera por sorpresa, esta vez yo seré quien se lo coja no el a mí, decidida a todo me abalance sobre el besando salvajemente sus carnosos labios enredando su lengua con la mia el subía sus manos por mis muslos y acariciaba mi trasero, la excitación se mezcló con todo el alcohol que había tomado toda la noche de tal manera que hizo relucir a una Ámbar atrevida que no conocía, comencé a frotar mi cuerpo contra su sexo, me rozaba contra él de la manera más descarada, el solo gemía mientras apretaba mi trasero y me pegaba más a su sexo, oh se sentía tan duro a través de la gruesa tela de su pantalón y cuando ya no pude soportarlo más desabroche su estorboso pantalón para liberando a su duro y grueso amiguito, así que me quite mis bragas y el miraba con lujuria y deseo, lentamente me fue sentado sobre, metiendo todo su duro pene dentro de mí, era tan grande que hacía que mi v****a ardiera un poco. -oh, AMBAR- jadea mientras me bajaba el tirante del vestido y sacaba mis senos por el escote tenia los pezones como roca y se endurecieron aún más cuando el comenzó a chuparlos y morderlos, comencé a mover mi cintura en busca de más placer enseguida, el cogió el control de la situación agarrándome de la cintura mientras marcaba un ritmo más frenético me empalaba con fuerza y su boca aún seguía pegada a mi pezón lo chupaba y gemía, sus movimientos eran una deliciosa tortura, yo gemía con fuerza presa del placer que me proporcionaba este hombre -oh nena eres tan deliciosa- gimió mientras lamia mi cuello, me excito tanto lo que escuche que puse mis manos en su cuello y comencé a moverme aún más frenética, cabalgue encima de su fogosa virilidad y absorbí todo su placer sus embestidas se tornaron más desesperadas empalándome con más fuerza, las paredes de mi sexo se contrajeron y eche la cabeza hacia a tras gritando su nombre, nuestros gemidos se unieron en uno solo, alcanzando juntos un perfecto orgasmo -mi cuñada es muy fogosa- bromeó mientras besaba mi cuello aun seguida dentro mi podía sentir como su m*****o se iba contrayendo, hice ademán de bajarme pero él me retuvo acercándome a su pecho, parecimos uno de los pegado que estábamos, estábamos agitados y sudorosos, solté un gemido cuando mis pechos desnudos rozaron la suave tela de su camisa su camisa. -oh nena deja de hacer esos sonidos si quieres salir caminando bien de aquí- dijo amenazante, sus palabras hicieron que me excitara otra vez, este hombre producía tanto en mi parezco insaciable cuando estoy con él, departía en mis pasiones que nunca pensé que tenía, su fragancia era embriagadora y me sentía extrañamente cómoda en su pecho -sshh.. descansa un rato- susurró con voz suave mientras acariciaba mi cabello, y me quede dormida con él dentro de mi y acompañada de su delicioso aroma.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR