Caminé por alrededor de mi habitación buscando mi celular y no lo encontraba por ningún sitio conocido, empezando que no lo usé en toda la noche, por qué no lo necesitaba. Sin embargo, no me fijé en donde lo dejé. Me mordí los labios pensando, mientras achinaba los ojos, como si eso fuese a mejorar mi vista. —¿Que lo hice? —pregunté para mi misma, buscando en el bolso que había llevado al evento, el cual había estado junto al de Patric todo el tiempo. «—Ya llegó el Uber —dijo Patric, recogiendo su bolso y terminando de observarse en el espejo. Yo salí adelante después de coger mis cosas, ya que me costaba más bajar las escaleras con tacones que a él. Sin embargo, a medio camino recordé que había dejado el celular cargando. Me de detuve y ví que ya había bajado la infinidad de escal

