Cedric..

1137 Palabras
Miró con detenimiento al salón, todos mis compañeros de mi vida pasada están aquí, claro como no estarlo si renací en mi vida pasada, es obvio que ellos estén aquí, busco con la mirada a mi amiga Diana, al verla corro hacia ella y la abrazo eufóricamente, no pude evitar soltar una lágrima, si que la extrañé. - ¡Ey! por qué tan cariñosa, no me digas,mmm...acaso Bruno te invito a salir esta tarde - borro mi sonrisa al escuchar ese nombre que tanto daño me ha hecho en mi vida pasada, me separo de ella y niego - - ¡Qué!!, ¡claro que no! - digo con desagrado, ella frunce el ceño, sé que se estará preguntando por qué lo dije en ese tono, si Bruno es mi amor platónico y mi novio, pero si tan solo ella supiera todo lo que ese idiota me hizo me daría la razón - este....no..Bruno no tiene nada que ver, solo que te extrañé - ella sonríe - - Ni que nos hubiéramos dejado de ver por años - caminando hacia su escritorio, técnicamente sí, una semana antes de mi boda ella me dijo que tenía algo que decirme así que quedamos de vernos, pero ella no llego esa tarde, horas después de estar esperándola, una llamada me hizo saber que ella había muerto, ese día fue el mas trágico, el tener que despedirme de ella fué muy duró para mí y aún más para su madre quien perdió todo su dinero en un día a otro. - - lo sé, pero acaso no puedo extrañar a mi amiga, quién me hace reír con sus locuras e idioteces - ella sonríe, pasa un brazo sobre mi hombro - - bueno, tienes razón, sin mí tú vida sería muy aburrida y monótona - asiento, concordado con ella, ya que mi vida pasada era tan aburrida - [>>>>] Horas después... Camino al lado de Diana, hacia la cafetería, al llegar veo como algunos de los estudiantes están conversado, otros están molestando, contándose chistes o las chicas que están hablando de comprás, manicura m, chicos y todos eso, los chicos hablando sobre chicas y fútbol. - Ven vamos por nuestro almuerzo - las dos comenzamos a caminar, gracias a Dios no hay tantos estudiantes haciendo fila, así que fácilmente pasamos a escoger lo que comeremos - Mientras estoy agarrando un jugo de cajita sabor a uva, escucho a Diana quejarse de cada materia, sonrió al saber que a ella ninguna materia le gusta. - Que ese no ese no es Bruno! - me congelo al escuchar ese maldito nombre, hago como si no la escuché y sigo caminando hacia una mesa vacía - acaso no vas a ir a saludarlo como acostumbras hacerlo - me siento y ella hace lo mismo - - No, no es necesario que vaya - digo destapando la caja de jugó - - ¿Que te está pasando? te noto algo rara desde que llegaste está mañana - la miró a los ojos - - Nada, solo qué....me he dado cuenta que no es el hombre que creí que era, así que decidí alejarme de él - ella me mira asombrada, una sonrisa se dibuja en su rostro - - Me alegra saber que por fin abres los ojos y ves que clase de persona es Bruno, creeme que es lo mejor que puedes hacer, Bruno no es bueno para tú vida - asiento - Dejó de verla para mirar hacia la dirección donde se encuentra Bruno, esté camina haciendo bromas con sus amigos insoportables, se para frente a una mesa donde se encuentra Cedric su primo, quién no le presta atención, solo lo ignora. Ahora que lo pienso, en mi vida pasada jamás tuve la oportunidad de conocerlo o de tener contacto con él, lo había visto el día de nuestro compromiso pero él se mantuvo alejado, al igual el día de nuestra boda, jamás me acerque a él ya que Bruno decía que era alguien perezoso que no le gustaba hacer nada ni estudiar o salir de su casa, ya que solo le gusta dormir, comer y nada más, cuando él abuelo de Bruno lo nombró el único heredero de su empresa me sorprendió ya que él no era el único nieto, pero ya Bruno me había comentado que a su primo no le interesaba nada que tuviera que ver con la empresa y es por esa razón que él no lucho por tener una parte de la fortuna. Sigo observándolo, Bruno le está diciendo algo pero él no se inmuta en hacer o decir algo, la manera tan despreocupanté en que Cedric ve a su primo sin siquiera molestarse en contestar, aburrido se coloca sus audífonos, para seguir con lo suyo, veo como Bruno se enfurece ante su acción que solo se da la vuelta y sigue su camino. Dos chicas se le acercan a Cedric y esté solo las ignora, será que es así con todos o solo con las personas que no le agradan. - ¿Que tanto le ves al primo de Bruno? - enarca una ceja, niego. - No es nada, es solo que me se hace algo extraño la forma en que se comporta - ella mira a Cedric para despues asientir, vuelve su mirada hacia mí. - Bueno él es así, he escuchado a las amigas de mi prima decir que por cierto mueren por él, qué él es muy guapo y sexy pero que también no es muy listo que digamos ya que no le da importancia a las clases, que solo se mantiene durmiendo en ellas, los profesores ya le han llamado la atención y que lo llevan al salón de castigos pero ni con eso deja de ser un perdedor - Ella sigue comiendo su ensalada, frunzó el ceño intrigada por lo que me acaba de contar Diana, miró de nuevo a Cedric quién se ha levantado de su asiento, toma su móvil mira a toda la cafeteria, puedo ver un deje de pereza en su mirada como si estuviera aburrido de estar aquí, sin esperarme su mirada recae en mí, él me mira..... suelto un suspiro pesado, al ver su mirada tan profunda e intensa... sin siquera darme cuenta estaba conteniendo la respiración, él aparta la mirada para caminar hacia la salida de la cafetería. ¿Qué fue eso? - pienso. - Te sucede algo, te sientes mal - aún mirando la salida por dónde salió Cedric, niego con la cabeza - - N..no es nada - mi mirada recae en ella, puedo ver la preocupación en su rostro - - Estás segura, te has puesto pálida de un momento a otro - - Tranquila estoy bien, solo que necesito tomar algo de aire eso es todo - ella asiente no tan convencida.
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