Samara.
Me despierto toda sudada, observó el lugar y esta es mi habitación, pero lo raro es que es mi habitación de cuando tenía 19 años, me sorprendo tanto, me quitó las sábanas y voy directo al baño donde está el espejo observo mi reflejo y me sorprendo al verme tan joven, está soy yo pero cuando tenía 18 años, me tocó la frente donde Yamilé me había disparado pero nada, no hay agujero en el.
- ¿qué está pasando? - digo para mí misma -
"Espero y sepas aprovechar está Segunda Oportunidad, por qué será la primera y la última que se te dará, no cometas los mismos errores y recuerda La Vida Después De La Muerte Si Existe, Solamente Para Aquellas Personas Que No Encontraron Su Propia Felicidad".
Escucho que dicen, busco con la mirada al dueño de aquella voz, pero no lo encuentro por ningún lado.
- ¿Quién eres? ¿De que hablas? - digo pero nadie me contesta, solo puedo escuchar lo silencioso que está la casa- segunda oportunidad - digo confundida- La vida después de la muerte si existe, eso quiere decir qué - me quedo en silencio - eso no puede ser posible, no pude haber renacido otra vez, eso sería algo sobre natural, ¡ No¡ - digo a la nada, escucho como tocan la puerta, me sobresalto por el susto, salgo del baño, camino hacia la puerta -
- ¿Quién es? - digo nerviosa -
- hija soy yo - escucho como dice mi padre, sin esperar más abro la puerta, veo a mi padre sonreírme, sin pensarlo más me abalanzó a él para abrazarlo y sin darme cuenta las lágrimas salen sin cesar, siento como mi padre me acaricia el cabello -
- tranquila cariño, todo está bien - negué -
- nada está bien, creí que jamás te volvería a ver, a tí y a mi hijo -
- de que estás hablando cariño - pregunto confundido -
- no quiero morir, no quiero irme y dejarte a tí y a mi pequeño Alex solos con aquellas arpías - digo sollozando -
- tranquila cariño, solo fue una pesadilla nada más - dijo acariciando mi cabello-
- ¿Que pasa? - escucho que dicen, me separo del abrazo y miró a la víbora mayor, fingiendo preocupación - Samara ¿que te pasa? - dijo acercándose a mí, por inercia di dos pasos hacia atras-
- nada, solo tuve una pesadilla horrible - ella abrió sus brazos, esperando a que la abrazará, lo pensé por unos breves segundos, pero terminé por aceptar aquel abrazo, si no puedes vencer al enemigo únete a él, y eso es lo que haré, me ganaré la confianza de ellas para después destruirlas, aprovecharé está Segunda Oportunidad -
- tranquila cariño, no te preocupes, que las pesadillas no se hacen realidad, solo son eso, pesadillas - asentí, ya queriendo deshacer el abrazo ya que el perfume que utiliza es abrumador y repugnante -
- tienes razón - dejando de abrazarla, sonreí forzosamente - gracias por ser una madre para mí - dije con cierto desagrado al cual ella no se dió cuenta de ello -
- Como no hacerlo si eres tan linda y simpática, desde el día en que llegué aquí me trataste como parte de la familia y sin querer te ganaste mi corazón - sonrie, sé que su sonrisa es tan falsa como sus intenciones hacia la familia -
- bueno dejemos esto aquí lo mejor será que descansemos ya que es demasiado tarde - dice mi padre, agradezco internamente ya que no aguanto un segundo más a esta mujer -
- tienes razón amor - el estómago se me revolvió al escucharla su voz tan chillante y desesperante - además la niña debe de ir a descansar ya qué mañana tiene clases - dice tomándolo del brazo, mi padre asiente, Barbara se acerca a mí y deposita un beso en la mejilla - buenas noches Samara - dice, asiento - yo me adelantaré - le dice a mi padre, sin esperar más camina hacia su habitación, mi padre se acerca a mí -
- No le tomes mucha importancia a las pesadillas, no dejes que eso te afecte - asentí - descansa cariño - dice depositando un beso en mi frente -
- tú igual, te quiero - le digo, él se separa y me regala una sonrisa sincera -
- tú igual cariño - y sin más se va a su habitación, yo entro a la mía y cierro la puerta, esto si que es algo difícil de asimilar, hace unos momentos una bala me perforó la cabeza y ahora estoy en mi habitacion reviviendo momentos de mi pasado, solo que cambiaron algunas cosas -
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Al día siguiente....
- hija, despierta que debes ir a la universidad - escuché la voz de mi padre - me siento en la cama -
- ya voy - digo, abro los ojos al recordar lo que pasó el día de ayer, no quiero cometer los mismos errores así que desde hoy empezaré a cambiar algunas cosas -
Veo la hora en mí teléfono y veo que fecha es, es 15 de marzo, el día en qué Yamilé hizo una broma en frente de toda la universidad, ese día me cubrió de pintura y pica pica, bueno no fue ella si no que sus secuaces, pero eso no pasará claro que no.
Me levantó y camino directo al baño....
Salgo de mi cuarto, camino por el pasillo, Yamilé sale de su habitación.
- buenos días hermanita - dice fingiendo ser buena hermana, el recuerdo de ella disparandome se hace presente, por inercia doy dos pasos atrás, ella me ve confundida - te pasa algo - sacudo la cabeza-
- no....no pasa nada -
- segura, por qué te pusiste muy pálida - puedo notar un toque de burla en su voz -
- estoy segura, solo que tengo algo de hambre - Yamilé asiente -
- bien, entonces vamos que se nos hará tardé - asiento, las dos caminamos hacia la escaleras - oye - dice llamando mi atención - hiciste el trabajo de la señora Mendalaya - así es, como lo escuchan ella estudia lo mismo que yo, administración de empresas, ahora que lo recuerdo en mi vida pasada en esta misma fecha ella me hizo la misma pregunta y como era tan ingenua le di copia de mi trabajo ya que ella no lo había hecho, a la hora de que nos entregaran el trabajo con la calificación la señora Mendalaya nos llamó a mí y a Yamilé, para saber por que teníamos el mismo trabajo, yo en ese momento no sabía que decir, cuando estuve apunto de decir palabra alguna Yamilé lo hizo.
Flashblak...
- señora Mendalaya como es posible que tengamos el mismo trabajo - dijo indignada - yo jamás copiaría a alguien, no soy ese tipo de persona - Samara - dijo mirándome - explíca por qué tienes el mismo trabajo que yo.....acaso me robaste el trabajo y lo copiaste - dijo acusándome, ella me miraba al igual que la señora Mendalaya -
- yo... yo no - no me dejó terminar -
- por qué lo hiciste, traicionaste mi confianza - dijo apunto de llorar, los nervios me hacia temblar, miré a Yamilé jamás creí que haría una acusación así, ella solo me miró -
- y bien señorita de la Torre, tiene algo que decir - dijo mirándome fijamente -
- no se preocupe señora Mendalaya, usted puede darle invalidez a mi trabajo y darle las calificaciones al trabajo de mi hermana - terminó de decir tristemente -
- la maestra me miró inconforme - solte un suspiro y decidí hablar -
- no haga eso miss Mendalaya, yo....yo copié el trabajo de Yamilé....lo...lo siento - dije cabizbaja -
- estoy decepcionada de tí Samara - dijo, sé que debí de decir la verdad pero no quiero meter en problemas a mi hermana, ella no se lo merece, ella ha sido muy buena conmigo así que solo queda afrontar las consecuencias de esta mentira -
Fin flashback....
Ese día me castigaron haciendo las labores en la cafetería y aún más tuve que ser castigada por mi padre quien estaba decepcionado conmigo ya que jamás se espero eso de mí, me sentí tan mal al ver su rostro, y lo peor de todo fue que cuando las secuaces de Yamilé le dijieron a todos los de la universidad que yo era una tramposa roba trabajos, además de eso me llenaron de pintura y pica pica y los maestros ni siquiera hicieron algo, espere que Yamilé me defendiera o lo mínimo me pidiera disculpas, al día siguiente ella lo hizo y como tonta creí en ella.
- se me olvidó dije - mintiendo, si mal no recuerdo la señora Mendalaya dejo el trabajo hace dos días atrás y yo lo había hecho el día anterior, no cometería el mismo error, esta vez no -....
- oh, creí que lo habías hecho ya que eres muy aplicada - dijo en tono de tristeza fingida - creó que reprobaré la materia ya que no me ha ido bien -
- lo siento, si no hubiera olvidado hacer el trabajo, te hubiera pasado los apuntes - dije, ella me miró y asintió -
- no te preocupes, veré qué se me ocurre - dijo sonriendo, asentí devolviéndole la sonrisa -
- ¡niñas bajen a desayunar que se les hará tardé! - escuchamos la voz de mi padre -