La verdad parte 2.

1802 Palabras
mis manos se cierran en puños lo que me acaban de confesar es una noticia demasiado fuerte que me afecta demasiado- ¡ Son unos malditos! - digo levantándome y volviendo agarrar del cabello a Yamilé- son unos malditos hijos de perra, como pudieron hacer algo así - vuelvo a jalar más fuerte el cabello de Yamilé, por mí fuera la dejaria calva - - ¡Auch! ¡ Maldita loca suéltame! ¡Me duele, suéltame! - dice tirando de mis brazos para soltar se, pero no lo hago caso ya que la tiró al suelo, aprovecho y le doy una patada en el vientre - ¡Aaah! - grita - - ¡te lo mereces! ¡asesina! - cuando estoy apunto de proporcionarle otra patada, siento como me toman de la cintura - - !detente! - grita furioso, miró a Yamilé quién está retorciéndose del dolor - estás loca maldita perra - la furia se vuelve apoderarse de mi otra vez, me volteo, él aún me sujeta de la cintura, lo miro fijamente, y sin más le proporciono una patada en los genitales, él me suelta y cae al suelo- - son unos malditos, los voy a demandar, ustedes se vana ir derechito a la cárcel - terminó de decir, me volteó y camino hacia la puerta, debo de decirle a papá lo que estos dos le hicieron al abuelo, me limpio las mejillas - - tú no irás a ningún lado - me dicen por detrás, siento como me proporcionan un fuerte golpe en la cabeza, caigo al suelo, veo a Yamilé quién tiene un jarrón en la mano - no dejare que tú me arruines la vida - es lo único que escucho antes de cerrar los ojos - [>>>>] Quiero abrir los ojos pero no puedo, ya que los siento pesados, como puedo los abro lentamente la luz choca contra mis ojos, los vuelvo a cerrar y abrir, estoy desorientada, la cabeza me duele, al querer llevar una mano a esta, no puedo, miró mis manos y estás están encadenadas, miró las cadenas estás están amarradas en un pilar arriba de mi cabeza, trato de quitarme las pero es imposible de hacerlo.. - que bueno que ya despertaste - busco con la mirada al dueño de aquella voz, veo a Yamilé junto a Bruno quienes están sentados en unas sillas me observan, observo el lugar y este está vacío, el lugar parece desértico y apunto de colisionar, me remuevo - solo pierdes tú tiempo, jamás podrás liberarte - río, negué - - Qué harán conmigo - digo en un susurro ya que mi garganta está seca - - como verás, no podemos dejar que nos arruines los planes, no sabes lo que me costó el estar aquí para que vengas y arruines mi vida - ella se acercó con un arma en la mano - - me matarás - ella sonríe, sé que lo hará - no hagas algo de lo que te puedes arrepentir - digo - - claro que no hermanita, por eso es que te voy a matar, mi madre y yo llevamos tiempo esperando este momento en que desaparezcas de nuestras vidas - me cuesta tanto creer que todos estuvieron en mi contra, que todo lo que viví ha sido una farsa, mi matrimonio, mi hermana, mi madrastra han tratado de sacarme del camino y ahora lo harán, el asesinato de mi abuelo, lo único bueno que tengo es mí pequeño Alex, Alex que pasará con él - - No me hagan nada, se los suplico, y..yo no diré nada - digo, las lágrimas que habían parado vuelven a salir, el miedo oprime mi corazón al solo pensar que mi pequeño se puede quedar solo, en manos de estos dos desalmados, Yamilé suelta una carcajada - - quién diría que Tn algún día me implorariá para que le deje viva, pues que crees, eso no se va a poder, no soy tonta, por más que me ruegues no lo áre, sabes que eres como una piedra en mi zapato que justo en este momento sacaré de mi vida - negué, miré a Bruno quien sólo me mira seriamente - - Bruno has algo por favor - digo, él solo se encogió de hombros - hazlo por nuestro hijo, sabes perfectamente que él está acostumbrado a estar siempre conmigo, si muero él se pondrá mal, acaso no te importa la felicidad de Álex - dije, él sé levantó de la silla y camino hacia mí - - él jamás me importo, solo fue de gran ayuda para que te casarás conmigo nada más, él solo es un problema para mí vida, un error al cuál odió y detesto, ese niño jamás me importará - lo miré con horror, siento como si me estuvieran clavando un cuchillo en el corazón al escuchar esas palabras - - ¡como puedes decir una cosa así, él es tú hijo, sangre de tu sangre! - negó - - podrá ser sangre de mi sangre, pero eso no significa que me deba importar, por mí que se muera me da igual lo que pase con él - tragué duro, como podía decir estas cosas tan horrorosas sobre mí pequeño angelito - - ¡eres un monstruo, maldito hijo de perra! - miré a Yamilé quién sonreía, no puedo evitar sentir odio hacia ellos, si tan solo no estuviera amarrada ya los hubiera quitado esa asquerosa sonrisa con un buen golpe - ¡ambos son unos malditos! Creen que se saldrán con la suya, si me matan mi padre sospechara sobre mi desaparición, por qué el sabe perfectamente que yo jamás dejaría a mi hijo - - oh tranquila qué ya tenemos todo arreglado - puso su arma en su mentón - le haremos pensar al viejo que tú huiste junto con tú hijo ya que mi Brunito te encontró revolcando te con tú amante y que por esa razón lo abandonaste hiendoté con tú hijo y amante - - eso no es cierto, nadie les creerá que es cierto, mucho menos mi padre él sabe perfectamente que yo no haría una cosa así y mucho menos él que le aleje de su nieto - - puede ser, pero nada se pierde con intentarlo, además con tú desaparecion todo concuerdara - - y que le pasará a mi hijo, que harán con él - ella se acercó y tomo mi mentón - - pues hay muchas maneras de deshacernos de él, como por ejemplo, llevarlo a un orfanato, venderlo a una familia, con suerte y le toque una familia adinerada o una familia pobre que le maltrate, dejarlo en la calle o incluso torturarlo para después matarlo - - ¡No se atrevan a hacerle algo a mi hijo por qué les juro qué! - - ¡Qué!..Que nos harás, si para ese entonces ya estarás muerta - - son unos desalmados, como pueden hacerle algo así a un niño inocente - dije llorando, mi niño, a él no, él no hizo nada, las lágrimas caen sin cesar - - bueno ya es suficiente plática no creés amor - dijo.. Yamilé sonrió y asintió - - tienes razón, ya llegó el momento de que terminemos con ésto - negué - - ¡No por favor! ¡No lo hagan! ¡Ayuda, auxilio! ¡Alguien, ayúdeme! - dije intentando quitarme las cadenas, pero es en vano, mis manos me duelen, puedo sentir mi cuerpo débil y sin fuerzas, el estar llorando ha hecho que mis fuerzas hallan disminuído - - por más que trates de gritar nadie te escuchará - levantó mi mirada y le doy una mirada amenazadora, la miró con todo el odió que siento en estos momentos, en mi interior solo hay una llama, una llama donde el odió y las ganas de matarla en estos momentos están presentes, dejo de llorar por qué se que nada ni nadie podrá evitar este final, jamás imaginé que mi vida iba a tener un final así, donde mi hermana y mi esposo acaban con mi vida incluso la de mi hijo - - algo que quieras decir antes de morir - dijo apuntando el arma en mi cabeza - - jamás te dejare vivir en paz ni aunque este muerta, los dos pagarán se los juro, me encargaré de que sus almas sean quemadas en el infierno, que agonisen del dolor, que su sangre sea derramada en el Olimpo del infierno, donde las sombras esperan mortificar a almas malas como las de ustedes, donde las almas empenas se alimentan del miedo, me encargaré de arrancarles el corazón y apuñalarlas con una daga y hacer que los monstruos encerrados en el Olimpo del infierno se los coma - pude ver como Yamilé y Bruno me miran estupefactos, ellos tragan duro, se les nota los nerviosos que estan y el miedo que se hizo presente, puedo ver cómo a Yamilé le tiembla la mano, lleva su dedo al gatillo y jala de esté- El indicio de que mi vida acabó se hace presente al cerrar los ojos, aquella vida, donde las mentiras jamás faltaron, donde el dolor estaba más que presente, donde la traición siempre fue la razón principal de mi destrucción, la imagen de Yamilé jalando el gatillo y a mi esposo ser cómplice de esto es algo que jamás olvidaré, siento cómo mi alma deja mi cuerpo, un cuerpo que está colgando de unas cadenas y sin vida, observo como aquellos culpables de acabar con mi existencia se besan apasionadamente. - ¡Son unos malditos, infelices, pagarán por lo que han hecho! - grito, aunque sé que ellos no me pueden escuchar, me volteo a ver mi cuerpo, un cuerpo que sangra a causa de la bala que perforó mi frente, no puedo evitar lamentar el haber sido una débil e ingenua, una estúpida que creyó en la palabra de un hombre , el haber confiado en una supuesta hermana, una luz se hace presente, sé que eso indica el momento en que debo de despedirme de este mundo e ir a un lugar donde quizás pueda estar en paz o un lugar donde pueda lamentar mis errores,una última lágrima resbala por mi mejilla, no quisiera dejar este mundo,no quiero dejar a mi hijo solo, pero no hay nada más que hacer, sin esperar mas camino hacia la luz, dejando todo dolor atrás, una vida, un padre al cual no veré más, al cual no abrazaré más, un hijo hermoso al cuál no estaré a su lado para verlo crecer y triunfar, al cual ya no tendrá el calor de una madre, al cual no le diré cuanto lo amo, antes de cruzar me doy la vuelta. - ADIÓS hijo amado y perdóname por no poder estar a tú lado - llorando -
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