Capítulo quince: El mejor regalo —¡Tienes mejor aspecto! —dijo Fabio al verla abrir la puerta del dormitorio. Apagó el interfono y salió de detrás del escritorio para unirse a ella. —Me siento mejor —dijo Brina, y decía la verdad. Tras una hora tumbada en la oscuridad y tras refrescarse la cara, estaba ansiosa por explorar la ciudad—. Tanto que creo que voy a tomar tu consejo y a salir a tomar el aire. —Buena idea —dijo Fabio, sacó su cartera y extrajo una tarjeta de crédito—. Me encantaría ir, pero la verdad es que tengo que reunirme con esa gente. Sólo durante un rato. Tú podrías hacer algunas compras mientras yo estoy ocupado. Puedo encontrar a alguien para que vaya contigo. —¿Alguien que vaya conmigo? —preguntó Brina sorprendida. —Beatrix puede llevarte a las tiendas de la Piazza

