-No sabía que habías dejado a Juan Manuel para venir conmigo.- le dijo Clara con pena en su mirada. -No había nada más importante que ayudarte Clari. Lo que te pasó fue horrible.- le respondió Ana, mientras se servía una nueva taza de té. -La verdad es que con el tiempo intenté borrar aquella página de mi vida. Como si no hubiera existido, pero en el fondo llevo una cicatriz que se encarga de recordarme como fueron las cosas.- dijo Clara con la mirada perdida en el mantel de la casa de Rosa. Las cuatro guardaron silencio, como aquella vez cuando el doctor del hospital les comunicó que Clara había sido operada y ya no podría ser madre. Sus ojos se inundaron con esa mezcla de frustración y tristeza que es inaguantable en el pecho. Aguardaron su llegada a la habitación y sin necesidad de

