Capítulo 19 ¡No compres la casa: compra al vecino de casa! (Antiguo proverbio turco) Ya estaba entrado el mes de agosto y el bochorno, acercándose a las costas adriáticas, se sentía cada ve más, haciendo que se pegasen los vestidos s la piel de una manera que Andrea no conseguía aguantar. La nueva misión que le había confiado el Duca della Rovere lo ponía todavía más nervioso, provocándole un aumento de la sudoración que le molestaba de continuo, en un círculo vicioso en el que ya no conseguía reprimir su cólera. ―No lo entiendo, Gesualdo, ¡no lo entiendo de ningún modo! Podíamos asaltar la provincia de Arezzo, triunfar luchando contra los Medici que están ahora sin protección papal. Con nuestros hombres ya habíamos llegado hasta el Borgo Pace, teníamos en nuestras manos el concejo de

