33

1667 Palabras

CAPÍTULO 33 OLIVER DONOVICK Mäldita mujer, la necesito como al respirar. —¡¿De qué te estoy hablando?! Te estoy hablando de ti, coqueteándole a otro hombre para lograr tu objetivo. Y ¡Sí! ¡Sí, me volví loco! Porque aparentemente, no puedo pensar en otra mujer que no seas tú. Maldit4 se4, no estoy loco, estoy demente, porque no pienso en foll4rme a otra que no seas tú. Necesito sacarte de mi sistema, víbora. Eso fue lo que le dije la mäldita noche que caí en sus garras, creyendo que sería como siempre lo ha sido, la misma rutina a la cual estoy acostumbrado. Estaba convencido de que sería un polvo. Me la habría sacado. Pensé que había sido un capricho. Debía ser cauteloso, una belleza así con esa frívola mentalidad, tenía que ser un peligro hasta para el más peligroso. Sus impactantes

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR