Alice caminaba de un lado a otro por su habitación jugando con sus dedos nerviosa. Faltaban unos diez minutos para que fueran las tres de la tarde, hora en la que Jake y ella habían acordado reunirse, pero la pelinegra se encontraba bastante ansiosa, de por si le había costado bastante pedirle salir en primer lugar, no sabía cómo debía comportarse o que hacer. Ella nunca había hecho algo por el estilo y eso la tenía muriendo de la ansiedad. Mientras tanto Peter la observaba con una mueca de diversión sentando en la cama comiendo una bolsa de patatas. — No entiendo porque estas tan nerviosa si fuiste tú la que lo invito en primer lugar. — Dijo el pelimenta señalándola con una papa antes de metérsela en la boca, este llevaba sus nudillos envueltos en una gasa que le había puesto Félix la

