Alice Smith Tres mes después... — ¡Vamos no es divertido! — Me quejé mientras recorría el salón de mi apartamento buscando a Peter y a Jake. En estos tres meses que habían pasado desde que decidí comenzar a ir a terapia habían pasado muchas cosas y todas buenas para mi suerte. La doctora Miller resultó ser más agradable de lo que esperaba, era una mujer de mediana edad que en verdad amaba su trabajo y en cada sesión que teníamos me hacía sentir cómoda, al principio me costó bastante abrirme con ella y contarle todo lo que pasaba por mi cabeza, pero al pasar del tiempo las palabras fueron saliendo por si solas cada vez más hasta que por fin logré abrirme por completo. Y fue lo mejor que pude haber hecho ya que ahora me resultaba más fácil hablar del pasado sin llorar, dormía mucho mej

