Todo estaba nublado, yo estaba sola, sin nadie cerca, me sentía sola, de la nada empiezan a salir personas de la oscuridad, todas caminan rápido, sin mirarme, incluso tropiezan conmigo, pareciera que fuera invisible, todo va rápido, lo único que me despierta fue una mano en el hombro. Pensé que era real, pero no. Solo fue un sueño, un raro y pesado sueño, estaba agitada, frente a mi estaba Charles, con una taza de café. ¿Cómo había entrado a mi habitación? Mire a mi alrededor, y no estaba en mi habitación, al parecer me había quedado en el salón, rodeada de manteles. -¿qué hora es?- dije exaltada - tranquila, es muy temprano. Baje a ver que todo estuviese en orden y te vi aquí- me da la taza de café- toma, creo que lo necesitas. - muchas gracias Charles, a qué hora vas a salir con tu

