No había llamadas, nada. Ya no estaba enojada con él, la verdad era que ese mismo día me había despejado. Pero él no había llamado. Fui yo la que dejo el orgullo a un lado y le llame, pero no contesto. Había pasado ya casi un mes, ya el invierno había llegado, yo seguía un poco distraída por el colegio, pero cuando tenía tiempo libre lo recordaba. -¿estás bien?- Charles me pregunta. - crees que exagere las cosas, no debí hablarle de esa manera. - el tampoco debió hablarte de esa forma- el tomo un sorbo de su bebida- tu siempre estás buscándolo, quizás sea hora que le des su espacio. - a veces pienso que no debemos estar juntos. - si crees que es lo mejor. - ya no es igual, no es como al principio. - debes pensarlo mejor. Qué era lo que de verdad quería, es verdad quería mucho

