Capítulo treinta y tres Frente a los inversionistas principales de la empresa. —¿Quiero que ustedes me digan si es normal que el ceo de la empresa me eche con mi familia por la cara solo porque intente corregir algo de una de sus empleadas? —hace comillas —sin mencionar que es su novia —ataca y sus ojos malévolos se topan con los míos —¿no creen que deben decirle que yo también tengo parte del mando en esta empresa y puedo despedir y regañar a quien yo quiera sin ninguna excepción? —posa sus manos sobre la mesa de la sala de reuniones. Está manipulándolos y lo peor de todo es que muchos de ellos me observan de reojo con cierta cara de desprecio. Esta más que obvio que solo vino a provocar una pelea. Niego internamente y llevo mis ojos a las arpías sentadas en el circulo de reunión

