Capítulo treinta y cuatro ¿Cómo te quedo el ojo? ¿Así? ¿Chiquito? Los inversionistas se levantan de los puestos en los que están sentados y se despiden formalmente de Jayden al salir de la sala, tan pronto como todos salen por la puerta su tía se levanta y me señala con ira en sus ojos. —Tú eres la que ha llegado a nuestra vida para arruinarla —se acerca cada vez más y yo no dejo de tener la cabeza alta —¡Mira todo lo que has causado desde que llegaste! —su dedo indice se pocha sobre mi camisa blanca —le quitaste a Jayden la oportunidad de tener una buena vida con la que realmente seria su futura esposa, lo has convertido en otra persona y has puesto a todos contra nosotros, ¡Eres un monstruo! Levanto las cejas fingiendo estar sorprendida por lo que acaba de decir y le quito el de

