Capítulo treinta y cinco Pov Jayden Tengo media hora esperándolo en el lugar que me cito y aún no llega. Supongo que la puntualidad no es una de las características del señor Mauro. —Para empezar no sé ni por qué estoy aquí —observo mi reloj viendo que son casi las tres de la mañana. Si mi Xochi se llega a despertar y no me encuentra su lado me va a matar después. Suspiro viendo el panorama de la ciudad entera en el mirador y giro levemente cuando el bmw se estaciona al lado de mi mercedes. Ya llegó. Se escucha el cerrar de la puerta de piloto y los pasos que da hasta estar junto a mi lado, —No interfieras más en mis cosas. Sonrío de lado de forma irónica —Tú fuiste el que empezó a jugar con Xochi y me lo dijiste después de que ella saliera de la oficina, ¿lo olvidaste? —d

