El futbolista fue llevado nuevamente a un cuarto sucio al que se le podía llamar celda. Lo arrojaron y cerraron la puerta para dejarlo a solas. Erik aún se sentía débil, muy cansado e incómodo en todos los aspectos. No comprendía por qué deseaban culparlo de todos esos crímenes y después matarlo. En esta habitación no había estado antes pero no había mucho de diferencia a las demás. Desordenada, cajas de cartón, muebles, basura, etc. Se levantó para ver si podía encontrar una forma de salir o algo que pudiera usar. Examinó todas las cajas y en una encontró algo de herramientas. Estaba frustrado y sabía que en algún momento tenía que defenderse. Tomó un par de desarmadores y los metió en su pantalón. Siguió buscando y encontró algunas etiquetas en las propias cajas que le indicaban que

