El trabajo para Sandra estaba más ligero que antes. El libro de "Mi versión" había generado unas ventas altísimas, más que cualquier libro. Fue un éxito rotundo en su totalidad. Le ofrecían contratos para películas, series, documentales, todo tipo de producciones en las que actores muy famosos y de todas las nacionalidades querían interpretar al protagonista. Un éxito sin explotar completamente como la industria lo exigía. Pero a Sandra lo único que le preocupaba y a lo cual seguía mostrando empeño era seguir contando historias al diablo. Una noche más había pasado y una persona probaba sus talentos como escritora. Cristal la asistente de Sandra deseaba empezar por su cuenta y lo había hecho a escondidas. No abandonó del todo su proyecto. Había una voz en su interior que le pedía que

