El sueño Todos admiraban el sueño sin fin que había caído sobre una princesa llamada Izabelle, quien dormía día y noche, que solo algunas veces se despertaba en la madrugada para probar bocado alguno para poder sobrevivir y sin poder controlarlo volvía estar sumida en el profundo sueño que parecía no tener final alguno. Pero este gran mal del sueño eterno tenía una causa. Sus padres el rey y su reina consorte, al principio se vieron preocupados por su hija, antes de caer totalmente en el mal del sueño eterno. Pero ni médicos ni el beso de ningún príncipe ni de un apuesto caballero pudo despertar a la princesa. Paso un tiempo en que dejaban que vinieran caballeros, médicos, curanderos y príncipes de todas partes del mundo, pero ningún beso ni ningún medicamento curaba a la princesa. Dándo

