Nos trasladaron a un par de habitaciones individuales, donde nos cambiaron y vistieron con una simple bata blanca. En mi habitación había una especie de espejo sobre la pared. Me dio miedo acercarme y ver mi reflejo, a sabiendas de que tal vez podría ser la última vez que me viera en uno. Suspiré profundamente mientras, me dejaba caer en una especie de cama que estaba en el lugar. Estaba dura y no tenía absolutamente nada de comodidad. Me paré en un instante y comencé a caminar sola entre el lugar. Llevaba el cabello suelto y mis pies estaban descalzos. Sin querer, pasé frente al espejo y me encontré con mi reflejo. Verme en ese estado, me hizo recordar mi niñez, estando a cargo de mi querida tía Halley. Esta vez tenía la oportunidad de regresarle todos sus recuerdos, y lograr que su mente

