CAPITULO XXXVI

4016 Palabras

No aguanté más y arrojé las sábanas que me cubrían, poniéndome de pie y haciendo de lado los malestares que en ese instante sentí menos pesados. Corrí hacia una pequeña habitación contigua y me vestí con ropa mucho más cómoda; un short color beige, una blusa de manga corta y encima me coloqué el chaleco que tenía impreso en la espalda, el logotipo de los prodigios; la luna y la flor. Me pusé mis botas, el cinturón y traté de sujetar mi largo y rebelde cabello, pero me llevé una gran sorpresa, al ver que alguien lo había cortado. Busqué y encontré un viejo y desgastado espejo y vi mi reflejo en él. Mi cabello, que hasta hace pocas hora era largo y desordenado, ahora se encontraba corto, hasta mis hombros y ligeramente lacio. Verme en ese estado, me provocó un poco de naúseas, era como ver u

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR