Capítulo 43

3511 Palabras

Tras esa noche tan maravillosa todo fue de rosas entre nosotros. Parecía que vivía en una nube. Desde nuestro primer te quiero no ha pasado ni un día en que no nos lo hayamos repetido hasta la saciedad, de forma verbal, visual o física. Tras esa noche, las cosas me quedaron más que claras. No podía perderlo, pero tampoco podía renunciar a él. Y, por tanto, iba a obligarme y esforzarme a aceptar su trabajo como una parte de él que, aunque no me gustara para nada, iba a vivir con ello. Así que al día siguiente fui a la celebración con una gran sonrisa. Con mucho orgullo y felicidad aplaudí su victoria, grité como loca en cuanto le dieron el premio y corri a sus brazos en cuanto me hizo un gesto para que me acercara. Solo me tenía que acercar para hacernos una foto, pero ante la emoción y l

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR