Larissa y Andrew han sido muy sensatos, porque nos han puesto en una mesa solos y en una de las más apartadas, aunque no mucho tampoco. A la distancia suficiente para que no estemos apartados, pero al sufiente distancia para que podamos hablar sin que nos oigan y sin que los oyamos susurrar sobre nosotros. Durante la comida hablamos, o más bien criticamos a todo el mundo. Mi y yo nos dedicamos a criticar los vestidos y a comentar cual debe ser el más caro y calida precio. También comentamos como ha cambiado la gente. No hay nadie de nuestra edad y generación, aunque tampoco me estraña ya que nos llevamos unos cuantos años con Larisa. Pero conocemos y reconocemos a algunas de las amigas de Larisa, la mayoría casadas y alguna hasta con hijos. Como cambian las cosas en 3 años. Devon y Noah

