El cielo nunca se había visto tan hermoso, después de tres largos meses al fin mi niña volvería a mis brazos, la alegría era enorme. Hoy sería el día esperado por tanto tiempo. —Angie ¿Aceptarás ir a Londres? —Preguntó Mía a la expectativa de saber si su hermana se quedaba o se iba. —¡Si queremos saber! —se unieron Rose y Ami, a la conversación. Miré a ambos lados, acorralada debía si o si decir la decisión, que tomaría respecto a mi siguiente paso académico. Era importante la decisión que tomaría era mi futuro y el de mi pequeña Emily el cual me tenía muy indecisa, además también estaba mi familia nunca me había separado tanto de mis seres queridos y mucho menos salido del país. —Chicas no se los niego ir a otro país resulta muy tentador, la verdad ustedes están aquí y no quier

