Narra Salvatore Elira empezó con las contracciones más fuertes a la 1.30 de la noche. Ella y yo pensábamos que al ser la primera bebé todo iba a ir lento, pero no fue así ¡nos tomó de sorpresa, Stella! Creo que también por la tranquilidad, confianza e intimidad que teníamos en casa, el tiempo se nos pasó volando, pero lo que no ocurrió rápido para mí fue el parto. Me asusté tanto que salimos en coche corriendo, ella rompió aguas en el coche y entró por la puerta del hospital con las bragas abajo creyendo que estaba sintiendo la cabeza! Les juro que en ese momento yo parecía la mujer de la relación porque cuantos nervios. Joder que me había turbado, Elira venia gritando todo el camino hacia el hospital y yo con el pie en el acelerador hasta el fondo. Por lo menos cuando entramos a l

