Dos dias. Faltaban dos días para que la guerra comenzara, y todos los dioses que querían participar, estaban ansiosos de mostrar sus poderes contra otros. Por otro lado , Helios desde su cama deseaba detener el tiempo. Habían pasado varias horas desde que volvió y no había hecho nada de que lo quería, pues no estaba muy seguro. La presencia de su padre lo hizo ponerse de pie, y esperaba algunas palabras sobre lo que habia ocurrido con Eos, sin embargo sus palabras fueron otras. - Esta noche, nos reuniremos todos con Cronos para hablar de las batallas, no llegues tarde. - Si, padre.- le respondió. El gran Dios se alejó de esa puerta, y detrás de el apareció, a quien más quería ver Helios ; Selene. Con la mirada baja y sus dedos entrelazados a la altura de su abdomen, se adentró. No mi

