Capitulo 1
Jino
El sol brillaba, la brisa acariciaba mi rostro, y como ya se me había hecho costumbre me quedé mirando el árbol de Cerezo que se encontraba solo rodeado de flores violetas. Pero esta vez se sentia diferente, sentí calor en mis hombros, como si recibiera el abrazo de alguien, aun asi, sabía que me encontraba solo.
La brisa se convirtió de repente en viento fuerte, muy fuerte que me hizo girar el rostro para que no molestará mis ojos.
Lo ví.
Un túnel, oscuro por cierto, no se veía nada allí, solo la entrada rodeada de diamantes azules.
Nada me decía que había alguien allí, pero mi cuerpo queria entrar y comprobar si era cierto.
Dí un paso.
*Ring ring*
Abrí los ojos lentamente, tenía pereza pero sabía que no debía quedarme en cama. Mire el reloj -7:15- me destapé, sentí brisa en mi habitación.
¿Como era posible? La ventana estaba cerrada.
Me senté y el calor en mis hombros estaba allí, aun sentia el abrazo de mi sueño.
¿Que sucedía?.
******
Jino
Siempre supe que debía elegir entre dos amores, y yo desde que descubrí mi amor por la fotografía, la elegí una y otra vez. Nunca me arrepentí, pero en momento como ese, cuando volvía a mi departamento y encontraba silencio, me preguntaba si fué correcta mi decisión.
No me arrepentía, solo me hacia esa pregunta ¿Fué correcto dejar a todas las personas que me amaron, por seguir mi sueño?.
Intenté dejar de torturarme con pensamientos, y me acosté. Sabía que me quedaría completamente dormido, ya eran las 23 hrs.
Una vez más me encontré frente del árbol de cerezo, pero lo veía más lejos que de costumbre, esa sensación en mis hombros me hizo girar.
De repente me encontré rodeado de oscuridad, extrañamente no sentí temor, más bien me sentí acompañado. ¿Había alguien?
Dí un paso, el cual me hizo dar cuenta de que me encontraba descalzo, y que había agua.
Me encontraba en el túnel.
Un pasó más y me bastó para caer al suelo.
Estaba oscuro, pero pude ver una sombra, la silueta de alguien parado frente de mi.
-Ayudame.- pedí.
No podia levantarme.
-¿Quien eres?.- escuché decir.
*Ring Ring*
Abrí los ojos, para enfrentarme al despertador y maldecirlo por despertarme.
¿Ya había pasado una noche entera? No, eso no me debia preguntar. Lo que verdaderamente importaba era ¿Por qué mis pies estaban mojados ?