Jino Su pecho bajaba y subia, lo sabía porque mi espalda se movía a su ritmo. Sabía que tan cálido su encontraba su aliento, porque chocaba con mi cuello. Sabía que tan nerviosa estaba, porque sus dedos jugaban con mi camisa, a la altura de mi cuello. Ella estaba en un estado incómoda, nerviosa y quizás con miedo, pero yo por mi parte, me sentia en el cielo, sentía que el universo me estaba abrazando. Estornude de repente, el sin darse cuenta, se aferró más a mi. -Debes cuidarte del frío.- dijo. -Fué sólo un descuido,pero te prometo que cuando me levante, cuidaré más de mi. -¿Está noche tambien te cuidaste?. -Lo hice, volví rapido a casa. Suspiró con alivio, y en ese instante recordé lo que había sucedido en su café, y justo luego de ello.. el me preguntó si estaba bien. El lo sab

