Capitulo 5

487 Palabras
Jino Me hubiese gustado tener alguien que me llame loco por tener esos sueños, y creer que son realidad, pero no.. no tenía a nadie cercano en esta ciudad, todos mis amigos y familiares se encontraban lejos. Miré la foto en mi mano. No era la que yo habia tomado , esta tenia una esencia diferente, que por alguna extraña razón me hacia sentir bien, me hacia verla hermosa a pesar de la poca calidad. Sonreí, asi como lo habia hecho todo el dia, era una sensacion que no tenía hace mucho tiempo, hace tiempo que no tenia una persona nueva y especial en mi vida aunque no sabia ni su nombre. Como últimamente me acoste contento, sabia que estaría con el. *** -¿Sabes?.- dijo.- Fuí otra vez al museo viejo. -¿Para que?. -Ahora ese lugar me recuerda a ti. Suena tonto, pero me sonrojé en sueños. -Deberia ir mas seguido yo también entonces. Ví como estiraba sus piernas, sus Jeans rasgados me dejaban ver un poco de su rodilla, pero el tatuaje en su tobillo se llavaba toda mi atención. -¿Puedo tocar tu tatuaje?.- solté. -¿Por que quieres hacerlo?. -Curiosidad ¿No puedo?. -Puedes. Dobló sus rodillas, yo estiré mi mano y con un poco de miedo lo toqué. Ya no sentí esa electricidad dolorosa, en ese momento solo habia calidez, que contrastaba con la fria cadena que tenia allí. No pude evitar mirar un poco arriba de su rodilla, mirar su piel. -Se te erizó la piel. -Lo notaste.- susurró. -Soy muy observador. -Eso debe ser bueno. -Estoy seguro de que lo eres tambien. -¿Como lo sabrias? -Tengo el resentimiento. *** Jino -Puedo ver tus brazos, tu torso.- por su voz supe que no estaba emocionada, tampoco asustada, más bien parecia fascinada. -¿Crees que nos veremos algun dia?.- pregunte curioso. -Espero que si.- dijo seguro. -Creo que eres guapa.- me anime a decirle. -No lo soy.- se puso seria de repente. -Cuando te vea lo diré. -Te aviso que no me gustan las mentiras -Yo no miento. -Eso es imposible, todos mentimos. -Si no tienes a quien, no mientes.- dije. -¿No tienes a quien mentirle?. -No tengo a quien mentirle, a quien sonreirle, a quien tomarle fotos...- me quedé en silencio. -Tu debes ser un doble de mi.- soltó una risita. Sonreí. -Tu sonrisa es bonita. -No es bonita. -Yo creo que si, seguro ries mucho fuera de sueños. -¿Crees que soy real? -Si, creo que eres real, como lo soy también. Nos quedamos en silencio, solo disfrutando del momento, de la compañia y de lo que nos rodeaba, a pesar de no ser m mucho. Aun cuando desperte, me sentia calido y con una sonrisa en el rostro. Como si ella estuviera presente en casa, en mi vida, en el mundo. Quizas si era real.. estaba casi seguro.
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