Introduccion
¿Elaysa, ¿vas a la cita de trabajo? - me preguntó Sol desde la cocina.
Sol es mi amiga, para aquellos que no lo
saben, y estamos presentando los últimos trabajos de grado para graduarnos:
ella en arquitectura y yo en lenguas.
-Sí, Momo- (así le llamo a mi amiga),-iré
alrededor de las 10:00 a. m. Esa es la hora de la cita que me dio el profesor
McKelist.
-Listo, Ely. Iré a la universidad y luego me veré con Danzo en el café. - me dice mientras camina a la sala con su sándwich y una taza de café grande en la mano.
Danzo es el prometido de mi amiga. Es un empresario prominente y buen amigo mío. Se van a casar dentro de unos meses, después de terminar la licenciatura. Sol dice que trabajarán juntos después de casarse. La empresa de Danzo se dedica a bienes raíces, y ella está muy
ilusionada con este proyecto.
Mi amiga no es alta, mide alrededor de un metro sesenta, y tiene el cabello castaño medio. Sus ojos también son castaños
y su sonrisa es bellísima. A ella le gusta vestir sexy y es muy extrovertida.
Por otro lado, Danzo es alto, mide aproximadamente un metro ochenta, tiene el cabello color chocolate y ojos
marrones. Siempre está riendo y es muy amable.
Sol me mira desde la salita de nuestro pequeño apartamento con un plato extra que contiene sándwich
y la taza con el café que me deja, ella es muy práctica. Se para frente a uno de los
sillones rojos de la Sala, la sala está pintada de blanco. Se sonríe incrédula, mientras me ve tomar un tazón para comer cereal.
-Ely, debes comer mejor, amiga -me dijo-. Ya estas
maravillosa, y estar muy flaca no es saludable -añade preocupada.
-¡Sol, querida, el desayuno es para los mortales que no tienen una cita con el destino, solo comeré
esto- entorne mis ojos e hice silencio pensando , si debía comer algo mas o no,
luego descarte la idea porque estaba contra el tiempo!
-Habrá tiempo para comer apropiadamente después, Sol, ¡comeré algo por allí!
Entro al baño a cepillarme los dientes y a retocarme el labial, eviso mi imagen en el espejo y
estoy satisfecha con el resultado.
Llevo un traje crema de cuerpo entero con corte en “V” que permite que se vea el nacimiento de los senos en donde tengo un lunar a la vista. Mi piel contrasta con el color claro hermosamente con sus tonos caoba claro, este está entallado y la falda en corte “A” hasta la rodilla, llevo tacones altos chocolate oscuro
y cartera a juego.
-¡Esta preciosa! Es sorprendente que no hayas tenido novio en estos años de universidad
después de Earl- Interrumpí a mi amiga…
-¡Ya, ya! te pareces a mi madre, vas a llorar, no pasa nada. – digo en tono irónico. Ella sabe
perfectamente que ese tema no me agrada.
Elaysa no es una mujer triste, ni cobarde. Sus padres gente humilde respetados, le inculcaron
desde pequeña los valores de la disciplina y el trabajo duro. La mesa
del comedor de la casa, en un pueblo cercano a Texas donde vivía, a menudo se convertía en una extensión de la
biblioteca, con libros y cuadernos esparcidos entre platos y cubiertos.
Elaysa desde muy joven desarrolló un temperamento dulce y compasivo. Era conocida entre sus amigos por su sentido del humor agudo y su habilidad para encontrar la luz incluso en las situaciones más tensas. Sin embargo, bajo esa fachada de jovialidad, había una determinación de acero.
Elaysa nunca se permitió el lujo de la rebeldía adolescente; en su lugar, canalizó toda su
energía en los estudios. Su madre , una ama de casa chapada a la antigua y su
padre un profesor respetado ambos en su comunidad, esperaban que siguiera los
pasos de sus padre, es por esto que cuando ella manifestó que no quería ser
docente y que estaba interesada en su desarrollo personal estudiando lenguas y quería
irse de ese pueblo, estaban sorprendidos. Ambos decían que donde encontraría
trabajo, que desistiera de irse de aquel lugar, que el mundo era malo y que
solo alrededor de ellos, ella estaría segura, Elaysa no argumento más nada y
cuando llego el tiempo de graduarse de secundaria se ganó una beca para
estudiar en nueva York, cosa que nunca anuncio a sus padres(hasta el día en que
se graduo) y fue así como se fue llena de ilusiones a su nueva vida, encontró
su pasión en los idiomas y la comunicación.
Más tarde y a través de su esfuerzo y su buena relación con el profesor McKelist, quien se parecía su padre fue que obtuvo esta oportunidad que la llevara seguramente y según sus aspiraciones, a convertirse en una secretaria bilingüe excepcional.
Elaysa mantenía un espíritu aventurero y soñador del cual sus padres siempre temieron, ella pretendía dejar su huella en el mundo, no solo como la hija de sus padres, sino como la mujer que conquistara el mundo con su inteligencia y su corazón.
Del amor, pensaba que estaba sobrevalorado, tuvo solo una experiencia y no le sirvió de nada.
Tomo su cabello caoba rojizo e hizo una cebolla en lo alto de la cabeza con dos palillos chinos, se colocó perfume, delineo sus ojos verdes, camino hacia la puerta y tomo el pomo de la puerta.
-¡Ya me voy querida, deséame suerte! Sol me sonrió nuevamente y me tiro un sonoro beso.
- “Te quiero mucho”, que tengas mucha suerte- le sonreí y Sali del apartamento.
Nada me prepararía para lo que iba a vivir en la siguiente hora, la entrevista que cambio mi vida
para siempre.
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Doy una calada al
cigarrillo de nuevo y bebo mi café. La placa en mi escritorio emite grandeza:
Andrew Nelson Gerente General.
-Necesito una secretaria eficiente, alguien discreto y que sea parte de todo lo que hago y que domine tres idiomas, no me importa como sea, creo en la igualdad de oportunidades- sonrió con autosuficiencia. Levanto el teléfono con rapidez y me comunico con recepciones.
-¿La pasante que
Solicite a la universidad a un tal doctor McKelist ya llego?
- No señor Nelson, no ha llegado- dijo con voz de lata, sonó al chirrido de las uñas en una pizarra.-
suspire sulfurado
-ok.- cerré el teléfono. Regreso a mi editacion.
- Ojalá sirva, no me gustaría toparme con alguien que le cueste adaptarse rápido a mi ritmo de trabajo- se dijo a si mismo.
“No me gusta perder el tiempo, ni la falta de eficiencia”. -fumo de nuevo y vio su reloj.
Nací en el seno de una familia de emprendedores. Mi abuelo, un visionario en el campo de la electrónica, fundó una pequeña empresa que con el tiempo se convirtió en un imperio tecnológico.
Tras la muerte de mi abuelo, mi padre heredo la compañía haciendo un imperio tecnológico. Cuando
herede la compañía a los 27 años. Luego de la muerte de su padre, los
accionistas inicialmente dudaron de mi capacidad para liderar, pronto demostró
que tenía la astucia y las determinaciones necesarias para llevarla al
siguiente nivel, lo llevaba en la sangre.
La empresa actualizada, que hice crecer, ahora a mis 37 años, diez años después, vive y respira tecnología. Mi empresa lidera el desarrollo de inteligencia artificial, ciberseguridad y biotecnología. yo no solo sigo las tendencias, yo creo las creo.
Tengo familia, mis hermanos y mi abuela a quienes alejo de mi vida publica. Son Robert que ahora tiene 28 años y es docente de la universidad ingeniero de software y Mina quien tiene 25
años y está por casarse con un hombre multimillonario. Fui su tutor y con mi abuela, quien ha
sido nuestra madre, hemos continuado como familia y solo nos vemos para fechas
especiales. Mi madre verdadera murió de nostalgia luego de la muerte de mi
Padre, luego de pasar tres tristes años con el dolor de su ausencia.
Puedo tener y he tenido todo lo que he querido y cuando digo todo es todo, mi última relación fue cortada por fastidio, pues no soporto que quieran controlarme. Después de esa relación fallida, todo mi mundo es empresarial y prostitutas casuales para desfogarme, soy un amante apasionado de los negocios.
Sus ojos oscuros y su sonrisa enigmática atraen a las mujeres quienes lo rodean, es un soltero codiciado. En la intimidad, es dominante, no se compromete con sus juguetes, NO acepta un no por respuesta, cuando decide que algo es suyo y cuando hace suya a una dama, cada, caricia, cada palabra susurrada, está calculada para encender la pasión.
Andrew está sentado
en su silla muy cómodo revisando unos documentos,
- El comunicador suena y Andrew aprieta para hacer salir el sonido.
-Señor Nelson, la pasante ha llegado,? la hago pasar?
-si. Dígale que Pase
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La oficina es grande, y todo está decorado en tonos caoba
y n***o. Las paredes son de color crema, y el vidrio está presente
por todas partes.
El jefe se levanta de la silla. Es alto, tiene cabello n***o, ojos azules, pestañas largas y una sonrisa atrevida, deesas que parecen prometer peligro. Está vestido con un traje gris y una camisa blanca. Lleva una cadena de oro de la cual, apenas se le ve el brillo, esta oculta. Además, lleva el anillo de la universidad en la mano derecha.
Se sienta en el borde del escritorio y cruza las piernas, esperando a ver qué trajo el viento. Al abrirse la puerta, lo primero que vio fue la pierna de una mujer que entró perfectamente calzada. Al levantar la cabeza, se topó con los ojos más grandes y hermosos que haya visto. No dijo nada, solo la miró. Se levantó del escritorio y caminó hacia el asiento, sin hablar. Estaba completamente impactado por la impresión violenta que le causó aquella mujer de infarto. Tuvo que alejarse para tomar aire y mirarla otra vez. Luego recuperó la compostura.
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Entré a las oficinas de Tecnological Prime, y me dieron un carné con un permiso de visitante. Subí
al ascensor y llegué a la recepción del último piso. Había vidrio por todas
partes.
Una secretaria bellísima pero fría y con voz chillona me recibió y me dijo que el señor Andrew
me estaba esperando. Indicó que me sentara y que me anunciaría con él.
Mientras la mujer me reparaba completa y hacia una mueca rara y me sentaba a esperar, imaginé a un viejito con panza sentado tras un escritorio y me eché a reír por mis locuras. La mujer se concentro en lo que hacia, la llamaron y ella contesto. Fuen entonces que camino esbelta y bien vestida hacia donde estaba sentada y me invito a que la siguiera.
-El señor Nelson le espera, sígame. Dio media vuelta y camino hacia la oficina del fondo.
La ansiedad de la situación me dio un susto, pero me dije: “Cálmate, Elaysa, cáaaalmate”.
La secretaria, se paró al lado de la puerta-
-Pase- Asentí, tome la manija con seguridad de la puerta, respire y abrí con paso seguro. Lo primero que sentí fue el olor a tabaco y a colonia de hombre; luego, el impacto. Ver los hombro de este hombre altísimo, con una pose tan sexy, me hizo desfallecer, y no me di cuenta de que estaba aguantando la respiración de los nervios.
“Este debe ser un modelo”, me dije. Calculé su estatura: uno noventa y cinco, tal vez. Me
recompuse con una mirada imperturbable y cuando él levanto la cabeza, las
pantaletas se me enrollaron, sentí que lloraba y no era precisamente con los
ojos. Respiré profundamente y recuperé la razón.
-Buen día, señoritaaa… -hizo una pausa.
-Elaysa . Mi nombre es Elaysa Lerner, y soy la estudiante que recomendó el profesor McKelist de la universidad para el puesto de secretaria bilingüe.
-Ahhh, mucho gusto -respondió-. Mi nombre es Andrew Nelson Torns, y soy el dueño de esta compañía. - me mostro el asiento y yo accedí a sentarme.
-El motivo de su entrevista Señorita Elaysa, es para evaluarla y así ver si tiene los requisitos
necesarios para formar parte de mi equipo personal. Necesito una secretaria
personal que domine el inglés y por lo menos dos lenguas más, entre esas el
mandarín y el italiano, quisiera saber si usted está dispuesta a hacer lo que
le diga que haga, levanta una ceja y sonríe provocadoramente.
Este hombre me pone nerviosa, me digo. Me sudan las manos.
-Señor Andrew-…
-Llámame Andrew a secas por favor. - sonrió
-Señor Andrew- me resisto a tutearlo-, le aseguro que de mí no tendrá quejas, siempre y cuando
haya normas de respeto y confianza en este trato laboral. En cuanto a las
lenguas que domino están el inglés, mandarín y español así que el italiano, si
me toca aprenderlo pues me pondré en eso, no tengo miedo al trabajo duro-
Andrew la miro sorprendido y le brindo una sonrisa radiante, Ely por poco pensó
que tendría que usar lentes para sol.
-No faltaba más, Elaysa, esta empresa se ha mantenido por las tres últimas generaciones con los
más altos estándares de respeto y eficiencia y por eso hemos durado. - se rie
como el gato que se comerá un ratón.
Cuando dijo eficiencia lo enfatizo, como diciendo que me va a exigir, no le tengo miedo al trabajo, pero cuando dijo: _" Elaysa", lo ha dicho con tanta melosidad que creí se me enrollaron las pestañas.
-¡Necesito su ciento por uno!, dejara su vida para ser parte de la mía, no se preocupe de lo de la universidad, me dijo el profesor que ya está por presentar su tesis en unos días. No creo que pueda ir a graduaciones porque me muevo mucho a otros países, dependerá de lo que ocurra en el movimiento comercial.
Entonces puso un rostro critico el señor Andrew y se inclinó hacia adelante con una gran sonrisa
cautivadora.
-¿dígame Elaysa,
puedo contar usted?
-… sí. Pero tengo que arreglar algunas cosas. - Me miro tan directo que me sonroje y agache la cabeza
por instinto. Élse irguió y tomo su puro, lo corto y lo encendido. Luego agrego
después de dar una calada al puro, habito desagradable, pero bueno a la tierra
que fueres haz lo que vieres.
-Le llamare en días sucesivos para decirte mi respuesta acerca de la elección.
-Me pare de la silla y él se acercó a mí y extendí mi mano, el estrecho la mano ofrecida con firmeza
y sentí electricidad y mi corazón retumbando
en mi pecho.
-Si me elige no se arrepentirá señor Andrew, estoy dispuesta a ser útil en lo que me necesite. Sin
pensar, pasé la lengua por mis labios rojos, agache la cabeza y sonreí. Andrew
abrió los ojos y luego los entrecerró, sonrió coqueto. Se puso serio y mi
sangre se congelo, con la voz más grave y sexy que he escuchado en mi vida
dijo:
-Ohh siii.. estoy muy
seguro de eso