Capitulo 10

1145 Palabras
Capitulo 10 —Sí —susurró, conteniendo las lágrimas que de repente amenazaban con abrumarla. Que su padre aceptara su valía significaba muchísimo para ella. Sabía lo difícil que era para él y, aun así, se había dejado convencer por su padre, en contra de su buen juicio. Puede que sea la única persona que pueda salvarlo, papá. Necesito ayudar a Kothi, y no tiene nada que ver con su creencia errónea de que somos compañeros. Ser una manada se trata de ser familia, pero ser Vârcolac… no sé cómo describir mejor cómo siento ese vínculo. Lo más cercano que puedo llegar a decir es que es como si todos tuviéramos el mismo vínculo que tú tienes con el tío Andrei. No sé si tiene mucho sentido, pero es lo que siento. Su padre permaneció en silencio un largo rato y luego asintió. —Tiene todo el sentido del mundo, pero no voy a mentir diciendo que me alegra esto, porque no es así. Lo que sí diré es que respeto tu decisión y creo en ti tanto como cualquier otra persona en esta sala. Si Rafe está de acuerdo en que vayas a Europa, no me opondré más. El tono áspero de su voz era el único indicio de las intensas emociones que estaba reprimiendo. Al mencionar su nombre, Rafe resopló y rodeó su escritorio para acercarse a Dara. —Me alegra saber que alguien notó que seguía en la habitación —dijo con un dejo de diversión en el tono, aunque su expresión era seria—. Al contrario de lo que cree tu padre, no quiero que vayas a Europa más que él, Dara. —Pero, Rafe… La Alfa le dedicó una leve sonrisa cuando su expresión se tornó de asombro, y fue a decir algo más. —No, escúchame, Dara. Dije que no quiero que vayas a Europa, no que te lo impediría. A diferencia de tu padre, tengo que pensar en las necesidades de la manada en su conjunto, y ahora mismo tres de mis miembros más valiosos están desaparecidos y no sabemos con certeza qué les ha pasado. Con el reciente ataque contra nosotros, necesito que los tres regresen sanos y salvos. Con un profundo suspiro, le puso las manos en los hombros. —No podemos pedirles a los vampiros que se vayan porque estamos lejos de preparar suficiente antídoto para el veneno de Amort. No podemos arriesgar a que nuestros aliados sufran lo que sufrió Pietro. No puedo enviar lobos porque Kothi no solo se esconderá de ellos, sino que los vampiros europeos ejecutarían a cualquiera que yo enviara. Y si a eso le sumamos que eres la única que parece poder rastrear a Kothari, eso significa que tienes la mejor oportunidad de encontrarlo. No me queda otra opción que enviarte a ti. Kallum frunció el ceño mientras escuchaba, sopesando las palabras del Alfa y sintiéndose incapaz de discrepar de nada. Sin embargo, tenía una idea. —Podrían ir más de un Vârcolac. Podría acompañar a Dara, ¿y quizás también a Elina? Rafe ya negaba con la cabeza antes de que el joven terminara de hablar. —Kothi se ha escondido de todos ustedes, excepto de Dara. Aunque no entiendo del todo qué le pasa por la cabeza ahora mismo, mi instinto me dice que se escondería de todos si Dara se lleva a alguien más. Es como si casi la invitara… como si le estuviera diciendo que la necesita con él. Su necesidad de encontrar a Gard y Rayne es primordial, y probablemente solo confía en sí mismo para hacerlo, y posiblemente en Dara. —¿Pero qué hay de la desaparición de Gard y Rayne? —intervino Cedar—. Alguien o algo logró llegar hasta ellos, y son los seres más antiguos que pisan este planeta. ¿Cómo estarán más seguros Dara o Kothi allí solos? Dara se acercó a su madre, tomándole las manos y ofreciéndole una sonrisa tranquilizadora. —Nadie dice que esta misión no sea peligrosa, mamá. Prometo que no me pondré en peligro imprudentemente si es posible, pero tenemos que hacerlo. Tenemos una ventaja: saber que hay alguien ahí fuera tan poderoso que podría vencer a Gard y Rayne. Gard no tiene el poder de ocultarse a sí mismo y sabes que Rayne nunca lo abandonaría protegiéndose cuando él era vulnerable. Es diferente para Kothi y para mí, ya que ambos tenemos ese poder y lo usaremos para protegernos. —También podemos usar algunos de los contactos de Caleb allí, Cedar —añadió Rafe—. Dara no estará completamente sola. Tenemos aliados en Europa a los que puede recurrir mientras rastrea a Kothari. —¿Piensas preguntarles a Caleb y Annie qué piensan sobre este plan? —preguntó Andrei. Su tono dejaba claro que no veía la necesidad. —Annie ya tiene bastante con lo que lidiar —suspiró Rafe—. Gard es su hermano tanto como yo, y su desaparición le va a doler mucho. Les informaré de lo que estamos haciendo y le pediré a Caleb que me contacte, pero esta misión es principalmente para la manada. No les pido permiso para enviar a Dara. Les diré lo que está sucediendo. Cuando nadie hizo más preguntas, el gran Alfa le dio a Dara un fuerte abrazo; su orgullo y preocupación se reflejaban en su vínculo Alfa con ella. —Guarda el diario de Kothi. Quizás te ayude a descifrar su forma de pensar cuando estés en Europa. Por ahora, ve y prepara las maletas. Necesitamos prepararte los documentos de viaje y llamaré a Caleb para ver si podemos usar su jet privado. —Si necesitas documentos de viaje para Dara, ¿cómo demonios llegará Kothari a Europa? —preguntó Pietro, atrayendo todas las miradas. Tenía razón. Ningún Vârcolac tenía documentos de viaje formales. —No pudo acudir a ninguna de nuestras personas habituales —reflexionó Alexei, con expresión pensativa. —No, no podría —asintió Andrei, con una expresión similar a la de su hermano—. Cualquiera de nuestros agentes autorizados presentaría la solicitud, como es habitual en el consejo de hombres lobo o de vampiros. Tendría que negociar en el mercado n***o y conozco a la persona ideal que probablemente aceptaría su solicitud. —Dame esa información —dijo Rafe mientras sacaba su teléfono para llamar a Caleb—. Podría ser un buen punto de partida para Dara cuando esté lista para partir. La reunión concluyó, todos salieron de la casa de los Alfas y Dara regresó con su familia para comenzar los preparativos. No podía negar que había cierta emoción por ir a la misión, pero también estaba llena de inquietud. Todo dependía de su interpretación del diario de Kothi. Si se equivocaba y él no creía que ella fuera su ángel… las cosas podrían no salir tan bien como ella esperaba.
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