Esa mirada continúa, la tensión en el ambiente se puede sentir a kilómetros, mientras observo la situación, la mirada de Chloé sigue encima de ese sujeto. Aclaré la garganta para hacer ruido. —¿De qué se conocen? —cuestioné molesto, pero nadie dice nada, solo hay un gran silencio. —Princesa... Chloé—añade por fin ese hombre acercándose con sus palabras. —Chloé—alcé la voz para que vuelva del trance en el que se encontraba. Ella recupera el aliento, y después me mira. —¿Eres el padre de Antonia Rojas? —pregunta. —Si, pero Chloé, ¿eres tú la que le hizo la cirugía? Traga saliva y después contesta. —Sí, soy la responsable principal de la operación de su hija, ella ahora mismo está en cuidados intensivos, todo salió bien y está fuera de peligro. —Gracias al cielo. No entendía de qu

