Era normal, que en las fiestas de Tony Stark, no organizadas por Pepper Potts, hubiera mucho alcohol, y no solo terrestre. Ya había divisado al Dios del Trueno con una enorme jarra de licor de su mundo. Era normal también, que dichas fiestas no fueran en la torre, así el millonario no tendría que encargarse de limpiar todo, solo pagarían para que lo hagan, y la torre no tendría que ser deshabitada mientras esto sucedía. Por lo cual, la mejor opción era mantenerse alejada de las bebidas. Oh bueno, lo más alejada posible. Mi truco era fácil, quedarme junto a la persona más malhumorada del lugar y de la cual tal vez estoy un poco enamorada. Que desde hace hora y media lleva el mismo vaso, pero ya está medio vacio: Loki. - ¿Y como te obligaron a venir a ti? - pregunto amable sonriendo de l

