No es que no me guste entrenar, pero quizás mi joven y nada anticuado entrenador crea que yo tengo la misma resistencia que él. Me tiro al suelo en un intento porque al fin pueda respirar sin sentir que me dará taquicardia. - Vamos, puedes una vuelta más - dice Steve, mirándome con ganas de reírse de mi aunque se vea tranquilo y sin inmutarse. - ¿La puedo hacer arrastrandome? - pregunto dramática y Steve se encoge de hombros. - Quedará en tu reporte y no se que opine Fury de ello - comenta divertido y ruedo los ojos. - No me interesa - arrugo el ceño y comienzo a arrastrarme para la última vuelta. - ¿____ donde está tu dignidad? - En el piso arrastrándose junto a mi - respondo y río apenas -. Ahora ve por ese reporte - ruedo los ojos mientras sigo dando la "última" vuelta y Steve ru

