Meses después. Todo estaba mejor. Ya no pensaba demasiado en Emma y su muerte, sino en lo que vivió estando con nosotros y eso me hace sentir mejor todos los días. Vamos a ver su lapida cada semana, Nate también nos acompaña. Tengo casi 9 meses de embarazo, podría tener a este pequeño hoy mismo. Nate y yo hablamos sobre él y me convenció de que le pongamos ambos apellidos y además me convenció de acompañarme en el parto. Seria incomodo, pero lo sobrellevaría. Por suerte su habitación ya estaba lista. Podía ver como Sara se ponía celosa del bebé de vez en cuando. Desde ayer duerme en casa de mi padre, lo decidimos cuando llegue a los 8 meses y medio, porque si se rompe la fuente un día de estos, no podría también llevarme a Sara. Me acosté en la cama, era bastante tarde. Tuve dolor todo
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


