6 meses después. —Nate, no quiero dejar a Sara, es pequeña aún— le dije. —Elena, te prometo que estará bien. Están con mi madre. —Está bien— respondí inconforme, me preocupaba salir sin ella. Hoy saldríamos a cenar solos y apenas me había avisado. Me entregó una caja y yo fui a mi cuarto para abrirla. En ella había un bonito vestido celeste con un tajo en la pierna derecha, era súper informal. Me lo puse junto con las sandalias bajas y la venda para los ojos. —Estoy lista— dije desde la habitación y él llegó para buscarme. —En mi cabeza no se veía tan pero tan bien como se te ve en realidad— me sonrojé, pero me reí de su comentario. —Dime a donde vamos— el comenzó a guiarme hasta subir al auto. —Claro que no, una sorpresa es una sorpresa. Nate puse One and only de Adele en la radi

