― Recuerden, no suelten sus manos o se perderán y quedaran varados en el espacio y tiempo ― advierte Marlon, uno de los transportadores que ha podido encontrar el rastro y el más capacitado para llevar un grupo numeroso de personas con él ― Estén tranquilos, tengan la mente en blanco y por favor, no griten. ― Gritar, ¿Quién va a gritar? ― eleva una ceja Carlos sin entender. En cuanto Marlon toma a Micaela y Maribelle rápidamente sus cuerpos se esfuman en el aire, desaparecen del lugar dejando una especie de neblina que apenas puede verse; en cuanto los pies de todos tocan tierra la mayoría se deja caer en el suelo, mareados, con náuseas y algo desorientados buscan poder mantenerse cuerdos en tanto los efectos secundarios del viaje desaparecen de sus sistemas. ― ¿Cómo putas hace

