Capitulo 1: Hielo y tormenta.
Nunca nos detenemos a pensar ¿cuando llegara nuestra hora?, ¿cómo será el momento de nuestra muerte?. Sin imaginar que un cualquier efímero momento la vida puede escapar de nuestras manos.
— Ayudarlo o no ayudarlo — me preguntaba mientras observaba a la distancia a aquel niño de cabello oscuro luchar por salir a la superficie mientras las aguas intentaban arrastrarlos.
Siendo una niña de la Marcha de la lluvia, estaba acostumbrada a la inclemencias de las aguas, de la lluvia, de las tormentas; deje escapar un suspiro antes de acercarme sobre las rocas para tomar la mano de aquel tonto niño y sacarlo del agua.
Lo observé por un momento antes de comenzar a caminar dándole la espalda; mi vaporoso vestido me protegía del frío clima mientras el mocoso temblaba con su ropa mojada.
— ¡¿Quien eres?! — grito con su voz entre cortada, detuve mi andar mirándolo sobre mi hombro, notando la perturbación plasmada en sus ojos grises.
— Nadie... soy nadie — con una leve sonrisa plasmada en mi rostro seguí caminando, sin imaginar cómo ese encuentro cambiaría mi vida. No siquiera cuando desde la comodidad de mi palacio, observé como el niño se marchaba con su padre; siendo despedidos por lo tío, pude imaginar quien era ese ser y lo mucho que cambiaría mi vida con el paso de los años.
Pero puedo decir con seguridad, que esos ojos nunca saldrían de mi mente. Aún con el paso de los años.
Y así fue, tan solo 5 años después los mismos ojos grises aparecieron en mi vida.
— Nevae, él es el Lord Lyon, de la casa Colder — presentó mi tío, señalando al joven de unos 15 años quien me miraba fijamente — Lord Lyon, ella es Lady Nevae de la casa Lancaster.
— Encantado en conocerla, señorita Lancaster — se inclino en un gesto caballeroso, en ese momento note la espada que colgaba a un lado de su cintura.
— Encantada de conocerlo, Lord Lyon, de la casa Colder — mi tono detonó un tanto de burla que no paso desapercibida por el muchacho quien me observó con su celo fruncido.
— Quizás Lady Nevae quisiera dar un paseo por los alrededores — un hombre de unos 35 años sugirió, supuse que era el padre de Lord Lyon por el increíble parecido entre ambos — mi hijo estará encantado de mostrarle el lugar.
— Padre — dijo a modo de queja.
— Hijo — una mirada severa basto para que el muchachito guardara la compostura.
— Lady Nevae — ofreció su brazo como todo un caballero, tome su brazo para comenzar a caminar por los helados alrededores de Inverlan. Todo lo que se podía observar en kilómetros era nieve y más nieve; los árboles teñidos de blanco, las ramas con algunas hojas congeladas— el invierno será duro cuando llegue — murmuró el joven a mi lado, más para si mismo que para mí.
— ¿Lo será? — pregunté ladeando mi cabeza en señal de confusión.
— Inverlan es helado todo el tiempo pero durante el invierno los vientos azotan con demasiada fuerza; los cultivos son casi imposible se sacar adelante por lo que dependemos fuertemente del comercio y de lo que entra de otras regiones — explico amablemente el muchacho — por eso Archy, el próximo duque; debe casarse contigo. Así aseguraremos las provisiones entren a la región.
Fruncí el ceño mientras me soltaba de su brazo, ¡así que ese era él plan!, casarme con alguien a quien ni siquiera conocía.
— A sido muy agradable el paseo a su lado, Lord Lyon. Con su permiso me retiraré — sin esperar respuesta di media vuelta dirigiendome al gran palacio central de Inverlan; dónde nos encontrabamos. Podía sentir como la mirada ajena estaba clavada sobre mi.
Camine por los pasillos en busca de mi tío, hasta que escuche su voz profunda guiandome hasta la sala de reuniones en la que entre sin dudar ni un instante, tres pares de ojos se centraron sobre mi; mi tío, el padre de Lord Lyon y junto a ellos un joven alto de ojos azules y cabello plateado.
— Nevae — la voz enojada de mi tío llegó hasta mis oídos en una fracción de segundo.
— Tío — respondí mirándolo retadora, si algo me había caracterizado era mi irreverencia.
— Lady Nevae, un placer por fin conocerla — se acercó el joven de cabello plateado, tomando mi mano y depositando un suave beso sobre mis nudillos — soy Lord Archy, heredero de Inverlan — se presentó de forma cortez. Retire mi mano de inmediato al reconocer aquel nombre; así que ese sería mi futuro esposo.
— Yo no planeo casarme contigo — ataque inmediatamente — tomaré como esposo a quien dicte mi corazón.
— ¡Nevae!, controla tus modales — me reprendió mi tío.
— ¡No permitiré que me uses como carne de comercio!, ¡todos desean poner sus manos sobre la Marcha! — furiosa di media vuelta para dirigirme a los establos; dónde sabía reposaban nuestros caballos.
No paso mucho tiempo antes de que todos estuviéramos reunidos a las afueras del palacio.
— Le pido perdón por la actitud de mi sobrina; le juro por mi honor que arreglaré este asunto — juro mi tío, estando ya sobre su caballo sujetando fuertemente las riendas.
— No se preocupen Lord Tyrion, aún son jóvenes — respondió el mayor de los Lores de Inverlan.
— Nevae, despídete — me ordenaron.
— Hasta pronto, mis Lords — con un leve movimiento de cabeza me despedí de ellos mientras mi cabello comenzaba a caminar.
— ¡Le prometo que haré hasta lo imposible