Dante fue empujando el carrito por cada pasillo que las mujeres querían ir, hace mucho que no andaba en esas, siempre era alguien más que hacía las compras que necesitaba y nunca se equivocaban, pero ahí andaba, empujando un carrito de compras mientras la mujer de la que estaba enamorado caminaba por delante observando todo en los estantes y tomaba lo que quería para meterlo al carrito, pasos por delante iba su suegra haciendo lo mismo, no se pudo contener la risa porque al menos Patrick lo quería, su antiguo suegro no y siempre le andaba haciendo caras. – ¿De qué te ríes? – preguntó Victoria al acercarse. – Te ves linda contoneando las caderas cada vez que caminas. – se recostó un poco sobre la carretilla. – Yo no muevo las caderas. – junto sus cejas. – Claro que lo haces y te ves lin

