Después de las felicitaciones por la familia y amigos más cercanos, Dante los invito a pasar a la recepción que estaba al otro lado del jardín donde estaban en esos momentos y los vio aplaudir con emoción por ellos, pero la pareja se quedó a solas pues debían firmar algunos papeles que debían dejar arreglados antes de ir a disfrutar de la celebración sin pena ni culpa pues ese día era de ellos. Victoria ni preguntó qué era lo que estaba firmando y solo tomo la pluma para dejar su letra marcada en aquellos papeles, Dante no podía dejar de verla porque lucía preciosa en ese momento y una vez ella terminó de firmar la tomó de la cintura para levantarla del suelo pues necesitaba darle un beso en los labios. – Le hemos gritado al mundo entero que nos amamos, todos saben que eres mi esposa, tod

