Dante estaba afuera del hospital respirando profundo y en completo silencio a pesar de estar rodeado de sus escoltas, tenía la cartera de Victoria entre sus brazos mientras pensaba en quién podría haberle hecho algo tan atroz, trataba de pensar en quién podría quererlo lastimar a él atreves de Victoria, pero no podía pensar en nadie, sus padres no tenían el poder suficiente para extender los pocos tentáculos que tenían hasta Miami y en su nube tormentosa de pensamientos vio de reojo que alguien se iba acercando a él a paso apresurado, se volteo y vio que era Atenas quien corrió cuando sus miradas conectaron. – ¿Como esta? – pregunto notando que abrazaba la cartera. – Siguen sin decirnos nada, tuve que salir porque siento que voy a enojarme mucho, por unos malditos anillos Victoria no reg

