Victoria llenó el closet con su ropa nueva, Dante fue muy generoso al comprar un sin fin de prendas que iban desde ropa interior hasta joyas de oro con muchos diamantes, plata ostentosa, perfumes espectaculares y maquillaje de alta calidad, algunas de esas cosas ella no las pidió, le llegaron a sus manos mientras Dante andaba trabajando y ella hacía sus etiquetas más una campaña de promoción para una nueva línea que estaba por sacar al mercado; la forma en que aquellos obsequios llegaron fue muy peculiar, en ostentosas cajas con globos y ramos de rosas como si las del jardín no fueran suficientes, pero en un solo día llegaron hasta diez regalos igualmente llamativos que si tuviera los mismos vecinos que tenía en Miami muy seguramente sería la comidilla del barrio y la envidia de las casada

