Al llegar a la discoteca Victoria se preocupó mucho porque el lugar estaba muy lleno de personas y la música se escuchaba hasta afuera, no sabía cómo es que Dante iba a poder tener una reunión en el lugar con tanto ruido, pero todo fue cuestión de que el hombre tomara su mano para relajarla y ambos caminaron hacia la entrada del lugar provocando que algunas chicas que esperaban en la larga fila hicieran algunos comentarios sobre todo porque ellos no iban a tener necesidad de esperar, algunas extranjeras les lanzaron piropos que ella entendió y le provocaron deseos de despelucar a más de una pues los piropos de camionero fueron para su novio. – Cielo, camina frente a mí y en medio de los escoltas. – Dante la movió, no era el único que se ganó miradas. – Esas tipas estaban hablando de ti.

