Narra Nahuel —¿Por qué no querés conocer a su mamá? —No es que no quiera, Cami, es que no estoy seguro. ¿Y si es como mi mamá? —No creo, Nahu. Además, su hermana no dijo que te tenía que llevar a su casa, que le iba a encantar conocerte. Me encogí de hombros. No estaba seguro de conocerla, tenía miedo de que Dani tuviera que pasar por lo mismo que yo. Suspiré. Cami mi abrazó, apoyé mi cabeza en su hombro como hacía siempre. —¿A qué hora llega Dani? —preguntó separándose de mí. —A la noche. Espero que a tu mamá no le moleste que me quede acá tanto tiempo. —Sabes que no —sonrió—. Che, Nahu, ¿qué tal las cosas con tu mamá? ¿Te sigue llamando? —Sí, al menos una vez por semana para pedirme que vuelva a mi casa y decirme que Dani es malo para mí —suspiré—. Quiero ir a verla, me gustaría

