Fran ayudó a su amigo para llegar a la mansión y Elena estuvo en silencio durante todo ese rato del viaje, al llegar unos guardias ayudaron al Duque a llevar al Rey al cuarto. Elena se quedó asombrada del lujo de todo lo que había y jamás se imagino estar en un lugar como el que veía, prácticamente con esos lujos podría ayudar a un montón de personas. — Elena, esta es la habitación del Rey y por favor cualquier cosa que necesites con esta cuerda vendrán y les dices a las sirvientas lo que necesitas — — Está bien, Duque podemos conversar a fuera — — ¡Sí claro! — El Rey se quedó mirando extrañado de esa solicitud de Elena y se puso un poco celoso al ver que tan siquiera lo volteo a ver y durante el viaje estuvo callada. — Duque Fran, estoy preocupada tenía que estar presente en este

