Al día siguiente el Rey se despertó y totalmente descansado, fue algo que agradeció al tener demasiadas noches con pesadillas y sin poder conciliar el sueño, en eso escucho la puerta de su habitación sonar y esperaba que Elena se hubiese quedado a dormir donde llegase a revisarlo. — ¡Pasa! — — ¿Amigo cómo te sientes? — — Bien, descanse mucho y me siento como nuevo, ¿Donde esta Elena? — — Se fue anoche a su casa, ¿Y como le fue con la señorita Elena? — — Fran ella me considera como lo peor, me dijo que soy todo lo que esperaba al saber que soy el Rey, que yo buscaba una mujer sumisa, con protocolos, con los mismos títulos, además que obedezca órdenes y ser un adorno en mí su cama, que no quería dejar de ser médico y es la razón del cual no estaría a mi lado — Fran se quedó analizando

